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We Salute You

Posted in Favoritos, Mitos del Rock with tags , , , on diciembre 31, 2013 by chemisanchez

AC/DC cumple hoy 40 años. Tras más de 200 entradas en este blog ya habrás percibido mi devoción por la banda australiana, y es sin duda merecido dedicarles unas líneas antes de que aquí en España pasemos la hoja del calendario, algo que en Australia ya han hecho hace unas horas.

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(De izda. a dcha Colin Burguess-batería, Dave Evans-voz, los hermanos Young y Rob Bailey- bajo, formación del concierto de debut)

Tras ese debut en la Nochevieja de 1973 en el Chequers de Sidney han venido 40 años de máximo Rock And Roll. Riffs potentes, ritmos machacones, voces desgañitadas, chicas -muchas chicas- , una subida meteórica pero bien planificada y un descenso a los infiernos. Drogas. Alcohol. Muerte. Tener los cojones de superarlo. Resurrección. AC/DC nunca ha llegado a estar en la cima propiamente dicha, pero de un tiempo a esta parte siempre ha rondado los puestos de cabeza, y siempre fieles a su estilo, convirtiendo la simplicidad en puro arte.

En el plano musical hay muy pocos discos suyos prescindibles y un estilo inconfundible. El Back In Black (1980) sigue siendo una obra de arte sonora que no álbum más vendido de la historia por culpa únicamente del Thriller de Michael Jackson. Ese disco se sigue usando para probar volúmenes en salas y eventos porque como la mayoría de AC/DC, son de los pocos con los que puedes girar la rueda al máximo y que siga sonando bien. La religión acedecera por fin se encarama a la cima en estos tiempos y su último trabajo (Black Ice) es número uno en todos los países civilizados, y tras 40 años el Tren sigue en marcha.

Hay que dar las gracias a AC/DC por muchas cosas: pero como celebramos un 40 cumpleaños en primer lugar hay que agradecer que hayan estado ahí durante ese tiempo, que hayan permitido a varias generaciones gozar de su música, de sus conciertos y de un estilo de vida; ése en el que luciendo una camiseta o un parche cosido en la chupa vaquera te otorga respeto. AC/DC le mola a todo el mundo salvo a los listillos que se creen que habiendo estudiado solfeo lo saben todo. Gracias por el placer de descubrir a AC/DC con Brian Johnson y a partir de ahí poder llegar a conocer la anterior obra de Bon Scott. En mi caso así fue: y es que es muy difícil no quedarte boquiabierto la primera vez que escuchas/ves esto:

No creo que haya ninguna banda que despierte tantos sentimientos como esta. Capaz de alegrarte un día por jodido que sea, de que tu chica la fan de Michael Bolton menee el trasero con estas canciones de letras lascivas, de tapar la boca a los bafles de cualquier bakalaero por muy caros que estos sean… ¿Por qué nos identificamos tanto con esta gente? Fácil.

En primer lugar no se admiten clases. Hasta el más estirado está deseando sacar ese punto canalla que está loco por salir al exterior. Hombres de negocios que disfrutan a todo volumen encerrados en sus jaguars o chavales en unos futbolines (o donde cojones os juntéis ahora). Angus sigue siendo el colegial rebelde que arma escándalo en la fila de atrás, pinta guitarras en las mesas de clase y hace pellas para quedar con alguien con el fin de sacar unos acordes. Brian/Bon son los buscavidas que siempre tienen una mujer dispuesta a ofrecerles calor humano en cada puerto y los otros tres son los raros que no caen bien a nadie y que viven la vida a su bola hasta que se meten con ellos. Mucho más que Los Ramones ese look obrero de camiseta y vaqueros es marca de la casa AC/DC. ¡Cómo no identificarse!

Los primeros acordes de cualquiera de sus canciones te meten de lleno en ese trance de meneo de pierna y sacudida de cuello y, pese a no ser tan elaborados como otros muchos, contienen un efecto hipnótico que te atrapa hasta la médula. Inevitablemente salta siempre la comparación con unos Stones ya en las últimas, pero esto es como cualquier otra comparación musical: nunca se llega a un acuerdo porque cada artista es un mundo, y cada uno disfruta más con uno que con otro. Sea como sea, yo siempre seré de AC/DC.

Felicidades. Os saludamos.

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30 años sin Bon Scott

Posted in Mitos del Rock with tags , , , , , , on febrero 17, 2010 by chemisanchez

EL ENCUENTRO

El día que Malcolm y Angus conocieron a Bon éste estaba realmente cabreado, pues se había puesto por error las bragas de su mujer. Eso es un buen comienzo, ¿verdad? El que quiera saber cuándo y dónde nació, de quién era hijo, en qué grupos tocó y demás datos biográficos, que se vaya a la wiki, porque yo me los voy a saltar. Creo que será más productivo pasar al grano.

Bon Scott se cruzó en el camino de AC/DC cuando se convirtió en el chófer de la banda, esto es: conducía la tartana de furgoneta en la que se desplazaban Young&CIA, y por lo visto iba a toda mecha. Y al descubrir la música y la fuerza de AC/DC en directo vio una gran oportunidad para rememorar sus días tocando en una banda. Bon había pertenecido a varias, pero diversos reveses (lo normal en cualquier banda) sumados a un grave accidente de moto que casi le manda al otro barrio, le llevaron a ganarse la vida con estos trabajos menores. Por tanto decidió intentar ganarse un puesto en AC/DC. Pero como batería.

Bon Scott tenía corazón de batería. Se piensa erróneamente que de niño tocaba la gaita en una banda de gaiteros. Pero en esa banda (Fremantale Scots Pipe Band) lo que él tocaba era el tambor, y de hecho fue el tamborilero principal durante un par de años. En su primer grupo “The Spektors” cantaba, pero en las actuaciones alternaba la voz con su gran pasión. Así que él se ofrecía a los Young como batería. “Pero Bon… Ya tenemos batería.” contestaban ellos.

Fue George Young (el hermanísimo), quien conocía a Scott desde su época de los Easybeats el que vio en él un posible cantante definitivo, pues la banda no estaba muy a gusto con Dave Evans (primer cantante de AC/DC). Por otra parte, Bon admiraba a George. La decisión estaba tomada.

La noche en la que Bon debutó con nosotros se presentó con dos botellas de bourbon, coca y speed. Se lo metió todo en media hora, y cuando creíamos que se iba a caer desplomado se levantó y dijo: Bien, ya estoy listo!” según palabras de Angus. Bon salió entonces al escenario solo. Entre el público había muchos seguidores de Evans que esperaban ver a su ídolo, pero Bon agarró el micro y dijo “El que haya venido a ver a Dave Evans cantar con AC/DC no va a verlo esta noche; el grupo lo ha echado porque se ha casado”.

Los Young se llevaron las manos a la cabeza esperando un estallido de ira de los fans, pero acto seguido Bon tomó el control. Empezó el concierto y la banda inmediatamente sintió una química que no había sentido nunca antes.

AC/DC era pura dinamita desde su formación, pero se puede decir que fue Bon Scott quien encendió la mecha. Con él, la banda encontró su verdadera personalidad. Empezaron a abandonar la estética glam y no tardaron en aparecieron los vaqueros, las camisetas y los tatuajes. Bon era pura testosterona, y además era un imán para las mujeres (al principio se asociaba AC/DC con el rollo gay, debido a la deformación “acca dacca”). Existe incluso la leyenda de maridos que pedían al “Dragón Tatuado” que complaciera sexualmente a sus señoras.

LAS CANCIONES

Bon comenzó a componer unas letras que fueron bautizadas como “poesía de lavabo”. Llevaba siempre consigo una pequeña libreta en la que apuntaba ideas, como la frase “A long way to the top if you wanna Rock and Roll”, que en principio sólo era una frase, pero George sabía “picarle” para que de ella sacara una letra entera. En cuanto a la gaita en esta canción: sí, la toca él, pero porque tenía gran facilidad para aprender a tocar cualquier instrumento. George se lo propuso también creyendo que había tocado la gaita de niño, y Bon la sacó sonido rápido sin apenas haberla tocado en su vida.

She’s Got Balls está inspirada en su ex-mujer (la causa de la ruptura fue el ingreso de su marido en AC/DC) . Según Bon, no es que ella tuviera “un par”, es que el par que tenía era el suyo. En las manos, claro.

She’s Got The Jack (ella tiene purgaciones/gonorrea) se refiere a las continuas afecciones venéreas que contraían todos (salvo Angus, que no ligaba), pero Bon se llevaba la palma hasta el punto de que en la clínica, todos los empleados le llamaban por su nombre.

Y en cuanto Whole Lotta Rosie ya sabéis: en un concierto en Tasmania por allí andaba aquella pedazo de pelirroja. Según palabras de Bon: “¡Era realmente enorme!¡Cómo iba a decirle que no!

Cada letra era relativa una vivencia. Para saber quién era Bon Scott sólo hay que escuchar detenidamente Rock&Roll Singer del High Voltage.

EL PERSONAJE

Lo que hizo grande a Bon Scott aparte de su etílica voz fue su personalidad. Era un cantante de Rock, no una estrella. Tenía ese punto gamberro suficiente para salir vestido de colegiala en la televisión australiana cantando Baby Please Don’t Go. Nunca buscaba pelea, pero si era otro el que le provocaba no dudaba en lanzarse el primero. Se perdía en las giras durante el trayecto de una ciudad a otra pero nunca llegó tarde a un concierto, como Ozzy. No dudaba en complacer a cualquier mujer fuera como fuera su aspecto físico (no se limitaba a modelos, como otros). Y sobre todo era un tipo legal y amigo de todo el mundo. Bon entraba en un bar y lo primero que hacía era a invitar a una ronda, pero no para ganarse al personal, sino porque le apetecía y punto.

Una vez alguien de Scorpions lo vio en un bar durante una gira. “A mi Bon no me caía bien. Me parecía que se lo tenía muy subido. Entonces él se me acercó, y con una total humildad me dijo: Tú eres el guitarrista de Scorpions, verdad?” Compartieron unas cuantas bebidas e inmediatamente nos hicimos amigos.

Bon era así. No tenía trampa ni cartón. En la “película-concierto” Let There Be Rock, casi al final, aparece Bon después del concierto, volviendo de marcha ya de día y hablando tranquilamente con los fans que andan por allí. O el inicio del concierto en Glasgow, en el que lleva la sudadera del STAFF, honrando a los pipas. Se le ve en su salsa, pero sin ningún atisbo de altanería ni endiosamiento. Completamente llano.

LA MUERTE

La trágica muerte de Bon..: Pues yo personalmente aún no lo tengo claro. Bebía mucho, eso es innegable. Bon era ante todo un borracho. En plan lúcido: no era de los que se mamaba y se ponía violento. A las drogas apenas le daba, y muy de cuando en cuando. Muchos colegas de profesión quedaban alucinados de cuánto bebía. La noche del 18 al 19 de febrero de 1980 salió de fiesta por Londres, pero según los testigos, Bon no bebió nada en comparación con lo que era habitual en él. Fue un amigo-conocido, Alistair Kinnear quien le llevó a casa cuando Bon empezó a perder el tino.

Lo que sucedió es que en el coche -casi llegando- Kinnear se dio cuenta de que Bon estaba inconsciente, así que le dejó en el coche y subió solo. La novia de Bon no estaba en casa, así que Kinnear llamó entonces a Silver Smith, ex-novia de Bon y amiga de Kinnear, que le dijo que le pasaba a menudo (incluso en el estudio le daban esos desvanecimientos etílicos) y que le dejara “dormir la mona”. ¿Pero dónde? Kinnear decidió llevarle a su propia casa, pero el estado en el que iba no le animó para cargar con un peso muerto, así que puso a Bon una manta encima y le dejó en el coche durmiendo. Kinnear se acostó en su casa.

Seis horas después a Kinnear le despertó un amigo, y al ver el resacón que le rondaba pidió a este amigo que echara un vistazo a Bon. Poco después dicho amigo volvió y le dijo que no estaba en el coche, así que Kinnear dedujo que se habría marchado a casa por su propio pie. Eran las once de la mañana.

A eso de las ocho de la tarde Kinnear despertó de nuevo, y al bajar a su coche se horrorizó cuando vio a Bon allí tal y como lo había dejado la noche anterior. Había pasado 15 horas en un coche en la calle, con las gélidas temperaturas de Londres en el mes de febrero. Ya era tarde. Y el resto es historia.

En fin, Bon sigue siendo una de las figuras más queridas y respetadas del rock 30 años después de muerto. Todos los fans tenemos especial cariño a los cinco discos del Dragón. El homenaje de la banda a su cantante fallecido “Back In Black” (regreso de luto) es uno de los mejores discos de rock de la historia, y el segundo disco más vendido de todos los tiempos sólo superado por “Thriller” de Michael Jackson. Y la contratación de Brian Johnson como su sustituto se debió en gran parte a que Bon había dicho más de una vez a Malcolm y Angus cuánto le gustaba como cantante.

Justo 30 años después, la noche del 18 al 19 de febrero AC/DC estará tocando en Sidney. Esta noche. Se espera un gran recuerdo a Bon.
Por tanto: Una oración y un whisky por el Dragón.

Va por tí, Santi.