Archivo para AC/DC

Mi pie izquierdo

Posted in Conciertos, Favoritos with tags , , , on mayo 12, 2016 by chemisanchez

Una cosa es que un servidor ande un poco torpe y vago a la hora de ponerse al teclado. Pero si te fijas, de un tiempo a esta parte sólo me movían los conciertos de AC/DC, así que lo de Sevilla el martes y alguna que otra solicitud de palabras han desembocado en esta crónica.

Tras el debut de Axl Rose como cantante de AC/DC en Lisboa el sábado pasado no quise enterarme de las primeras reacciones y juzgar por mí mismo tras la descarga del día 10 en Sevilla, y vaya descarga que nos encontramos sí señor. A mediodía tenían por allí todos los grifos abiertos confirmando las acertadas previsiones meteorológicas de lluvia, lluvia y más lluvia, pero la mentalidad era única en todos los asistentes: tengo en mi poder una entrada que vale una pasta, vengo desde lejos para verlos y trago con Axl como cantante, así que el diluvio universal no va a ser inconveniente por mis narices. Esa fuerza de cada un@ obró el milagro y a las 17:00h paró. Gracias.

Antes de entrar: tirón de orejas por la hora y pico de cola para acceder a la pista y enhorabuena a los de los puestos de comida y bebida que hicieron el agosto.

El concierto de los teloneros Tyler Bryant and The Shakedown estaba terminando, así que no puedo decir gran cosa de ellos, pero me quedé con un muy buen sonido y unos temas muy interesantes. Especial conexión entre la guitarra y la potente batería.

A lo que vamos: la cinta de los Rolling Stones para amenizar la espera, apagón de luces, vídeo de introducción y Rock or Bust. Y ese señor (o señora) ahí sentado. ¿Qué esperabas? Eso, sí: puntuales.

Axl Rose se ofreció a AC/DC nada más conocer los problemas de Brian Johnson. Mi opinión es que este tío es un gran fan de los australianos y que se sabe de pe a pá toda su discografía, y no dudo que Angus y compañía en un principio serían escépticos a admitir a una de las personas más odiadas del mundo del rock en esta familia, pero entiendo que los ensayos durante las semanas previas al concierto de Lisboa hizo a AC/DC ver lo que vimos este martes. Cuela.

Evidentemente no es la voz que llevamos escuchando 36 años, pero las canciones son las mismas sin perder ni un ápice de fuerza. Es más, había canciones en las que se me pareció más a las frecuencias de Bon Scott que a las de Brian Johnson. Las cantó como lo hacemos tú y yo tras habérnoslas aprendido con los discos (estudio y directo) que nos comprábamos por dos talegos o que un colega nos grababa en cassette. Todo correcto.

Aparte del Rock or Bust disfrutamos del repertorio de siempre. Lo único que destacaré es el placer de escuchar el High Voltage y la inclusión en los bises (¡¡por fin!!) del Riff Raff.

Ahora bien: choca ver al cantante de AC/DC sentado en una silla, sea Axl, Brian o Marifé de Triana. Eso lo hizo Dave Grohl porque se rompió la pierna en pleno concierto, y eso pudo darle derecho a terminar la gira de Foo Fighters. Pero si nos acostumbramos a esto (recordemos que hay muchos rockeros más allá de los 50), puede que lo próximo sea que el que falte toque o cante desde su casa online. O que se ponga de moda el tema de los hologramas y que habiendo fallecido uno o varios miembros disfrutemos de ellos por obra de la tecnología. La realidad virtual está a la vuelta de la esquina, amigos. Puede que en un futuro con un casco de esos no te haga falta moverte del salón de tu casa; así podrás ir al baño sin problemas.

Y por supuesto también choca ver al cantante de AC/DC escondido tras un sombrero, unas gafas de sol y una cantidad de joyas que costarán lo que tú y yo cobramos en un mes (vale, o más). Hasta cambió de chupa de piel en los bises. Esto ya lo entenderán más los que tienen a AC/DC como una filosofía y un modo de vida.

Nada más. Una única pregunta. ¿Y después qué?

 

Salud

AC/DC en el Calderón. Madrid 31/05/2015

Posted in Conciertos with tags on mayo 26, 2015 by chemisanchez

Pocas veces habrás leído una pre-crónica. Arriesgado, presuntuoso y difícil, sí. Pero mis cojones contra vuestros… ¡y perderéis!

¿Cómo atreverse a hacerlo antes de-, pensarás? Pocas cosas hay seguras en este mundo salvo AC/DC, y lo digo yo. Te voy a contar lo que vas a oír en el Calderón en la próxima semana. Lo sé. Me lo han contado. Angus Young se me apareció anoche en sueños y me dijo al oído lo que nos esperaba: Una banda decrépita y arreglada con parches debido a sus obligadas bajas (Malcolm Young retirado por problemas de salud y Phil Rudd por la justicia) y saliendo de nuevo por penúltima vez de gira para sacar pasta.

Error!

Mal!

Pongo la mano en el fuego por muy poquitas cosas y una de ellas son estos escoceses-australianos-hijos de una hiena. Para empezar: Chris Slade (68 años, ojito!). He tenido discusiones por defender a Phil Rudd antes de su altercado con la justicia, pero ahora pido disculpas y rectifico cual sabio que no soy para dejar patente por escrito que Chris Slade nació para tocar la batería con AC/DC. El destino lo maltrató cuando para el álbum Ballbreaker en 1995 AC/DC prescindió de él para repescar a Phil por méritos del pasado. Bien pero mal. Phil es el batería de AC/DC, pero técnicamente nunca le llegó a la suela de los zapatos a Chris, quien fue el artífice de la resurrección de AC/DC con The Razors’s Edge.

Youtube. AC/DC. Donnington. Punto.

Nadie hizo sonar a AC/DC con tanta fuerza jamás. Y ahora, 20 años después resulta que vuelve a ser el elegido. El que todos los fans de AC/DC queríamos. El Hijo Pródigo vuelve y AC/DC rejuvenece 25 años como por arte de magia. Mi amigo Dani (baterista con quien hace muchos años descubrí el universo AC/DC) dice: ‘Ese es el tempo que le corresponde a AC/DC!!’. Correcto! Chris se deprimió mucho con su marcha de la banda porque se sentía el quinto miembro con todo derecho. Hablamos de alguien que fue elegido como batería del grupo de Jimmy Page y Paul Rodgers (the Firm), pero que siempre tuvo en su corazón a la banda más rockera de todos los tiempos. Merecido regreso, Chris.

El otro es Stevie (Young, claro), que sustituye a Malcolm con su propia sangre. Ya lo hizo en la época de Blow Up Your Video y gracias a su gran parecido físico casi nadie se enteró, por lo que tenemos otra guitarra rítmica en su sitio. ¿El resto? Cliff está y punto (para qué más), la guitarra de Angus suena más perfecta que nunca y Brian… Ha perdido la voz, cierto? Pues no. Al contrario, y no quiero anticipar nada más.

Un repertorio diferente pero igual, un nuevo disco (Rock Or Bust) mucho mejor que los anteriores (no es fácil), las canciones que quieres escuchar, pero no a la cámara lenta del Phil Rudd de las últimas ocasiones. Una visita a España que desde los conciertos de 1996 en las Ventas les gusta repetir porque en la vida les darán en Sajonia el calor que los latinos tenemos para ellos. Casi dos horas de concierto en las que AC/DC demostrará una vez más por qué es la banda que no te puedes perder en directo. En el 96 fue mi primera vez, con su correspondiente shock. En 2000 la confirmación. En 2009-2011 (tres conciertos) me demostraron lo que era sorprender grata y gratuitamente sin tener por qué hacerlo, y en 2015 me darán la puntilla, lo sé. Los temas de Bon hechos por supuesto a Brian, el striptease (rapidito), la debacle posterior en Let There Be Rock de Angus… Las chavalas en The Jack, los cañones de For Those About to Rock, la Campana, el globo gigante de Rosie, Thunderstruck bien tocado por Chris.

Y para qué quieres más? Pues lo vas a tener. Mucho cuidadito con los teloneros Vintage Trouble, que me los pedí para Reyes hace un par de años. Queremos ver a Angus y los suyos, pero si entras pronto para coger sitio podrás disfrutar de una banda musicalmente muy potente y con un frontman que se sale.

Lo dicho, que te espero este domingo por Los Melancólicos calentando motores hasta que se acaben la Mahou y las patatas bravas. Luego los más grandes volverán a dejarnos con la boca abierta.

P.S.: Gracias a AC/DC. Son los únicos capaces de hacer que vuelva a escribir tras año y pico de sequía en el que siempre estuve ahí.

We Salute You

Posted in Favoritos, Mitos del Rock with tags , , , on diciembre 31, 2013 by chemisanchez

AC/DC cumple hoy 40 años. Tras más de 200 entradas en este blog ya habrás percibido mi devoción por la banda australiana, y es sin duda merecido dedicarles unas líneas antes de que aquí en España pasemos la hoja del calendario, algo que en Australia ya han hecho hace unas horas.

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(De izda. a dcha Colin Burguess-batería, Dave Evans-voz, los hermanos Young y Rob Bailey- bajo, formación del concierto de debut)

Tras ese debut en la Nochevieja de 1973 en el Chequers de Sidney han venido 40 años de máximo Rock And Roll. Riffs potentes, ritmos machacones, voces desgañitadas, chicas -muchas chicas- , una subida meteórica pero bien planificada y un descenso a los infiernos. Drogas. Alcohol. Muerte. Tener los cojones de superarlo. Resurrección. AC/DC nunca ha llegado a estar en la cima propiamente dicha, pero de un tiempo a esta parte siempre ha rondado los puestos de cabeza, y siempre fieles a su estilo, convirtiendo la simplicidad en puro arte.

En el plano musical hay muy pocos discos suyos prescindibles y un estilo inconfundible. El Back In Black (1980) sigue siendo una obra de arte sonora que no álbum más vendido de la historia por culpa únicamente del Thriller de Michael Jackson. Ese disco se sigue usando para probar volúmenes en salas y eventos porque como la mayoría de AC/DC, son de los pocos con los que puedes girar la rueda al máximo y que siga sonando bien. La religión acedecera por fin se encarama a la cima en estos tiempos y su último trabajo (Black Ice) es número uno en todos los países civilizados, y tras 40 años el Tren sigue en marcha.

Hay que dar las gracias a AC/DC por muchas cosas: pero como celebramos un 40 cumpleaños en primer lugar hay que agradecer que hayan estado ahí durante ese tiempo, que hayan permitido a varias generaciones gozar de su música, de sus conciertos y de un estilo de vida; ése en el que luciendo una camiseta o un parche cosido en la chupa vaquera te otorga respeto. AC/DC le mola a todo el mundo salvo a los listillos que se creen que habiendo estudiado solfeo lo saben todo. Gracias por el placer de descubrir a AC/DC con Brian Johnson y a partir de ahí poder llegar a conocer la anterior obra de Bon Scott. En mi caso así fue: y es que es muy difícil no quedarte boquiabierto la primera vez que escuchas/ves esto:

No creo que haya ninguna banda que despierte tantos sentimientos como esta. Capaz de alegrarte un día por jodido que sea, de que tu chica la fan de Michael Bolton menee el trasero con estas canciones de letras lascivas, de tapar la boca a los bafles de cualquier bakalaero por muy caros que estos sean… ¿Por qué nos identificamos tanto con esta gente? Fácil.

En primer lugar no se admiten clases. Hasta el más estirado está deseando sacar ese punto canalla que está loco por salir al exterior. Hombres de negocios que disfrutan a todo volumen encerrados en sus jaguars o chavales en unos futbolines (o donde cojones os juntéis ahora). Angus sigue siendo el colegial rebelde que arma escándalo en la fila de atrás, pinta guitarras en las mesas de clase y hace pellas para quedar con alguien con el fin de sacar unos acordes. Brian/Bon son los buscavidas que siempre tienen una mujer dispuesta a ofrecerles calor humano en cada puerto y los otros tres son los raros que no caen bien a nadie y que viven la vida a su bola hasta que se meten con ellos. Mucho más que Los Ramones ese look obrero de camiseta y vaqueros es marca de la casa AC/DC. ¡Cómo no identificarse!

Los primeros acordes de cualquiera de sus canciones te meten de lleno en ese trance de meneo de pierna y sacudida de cuello y, pese a no ser tan elaborados como otros muchos, contienen un efecto hipnótico que te atrapa hasta la médula. Inevitablemente salta siempre la comparación con unos Stones ya en las últimas, pero esto es como cualquier otra comparación musical: nunca se llega a un acuerdo porque cada artista es un mundo, y cada uno disfruta más con uno que con otro. Sea como sea, yo siempre seré de AC/DC.

Felicidades. Os saludamos.

AC/DC en Sevilla

Posted in Favoritos, Mitos del Rock with tags , , , , , , on junio 28, 2010 by chemisanchez

Lo de AC/DC uno ya no sabe cómo calificarlo. Se acaban los adjetivos. En mi caso, el de Sevilla ha sido el quinto concierto al que he asistido, el tercero de la gira Black Ice.

Empecemos desde el principio. La noche del viernes, Sevilla ya respiraba Rock & Roll. Como dice O’Funk’Illo allí estuvimos, “calentando motores en la Alameda”. El sábado la ciudad ya estaba tomada por las camisetas negras, dejando en un segundo plano el desfile del orgullo gay, que también se celebraba. Curiosa coincidencia…

18:30h: Afueras del Estadio Olímpico de la Cartuja. Pese a que los Perros del Boogie empiezan su show a las 20:45h vamos para dentro, que no queremos sorpresas de última hora. Lo de siempre: 10 pavos por un litro de birra. Uno ya está más que resignado.

Los Perros del Boogie salen puntuales a escena. El grupo valenciano, con sólo un disco en el mercado se ve con el papelón de telonear a sus ídolos ante 60.000 rockeros. Cumplen. A mi me gustan los Perros. Pero ya se sabe que los australianos son quizás el grupo más difícil de telonear. Los que pagan la entrada van a verlos a ellos. Punto.

La propuesta de los Perros es rock canalla, y sacan su concierto adelante con clase y con música. Debe de ser jodido pasar de tocar de salas pequeñas a un gran estadio, pero como digo la música agrada al respetable, que menea la pierna mientras se va hidratando. Este será un grupo para tener en cuenta desde ya. “Con Desprecio y Entrega” es un buen disco. Apuntadlo.

Fueron 45 minutos de concierto que sirvieron para hacer la espera bastante más amena.

Después, a las 22:15h (con un pequeño retraso) comienza el vídeo que ha abierto cada concierto desde hace año y medio, y que precede al Rock&Roll Train. Black Ice World Tour 2008, 2009, 2010!!! No te puedo contar el mismo concierto una y otra vez. AC/DC dió el mismo show que hace aproximadamente un año en Montjuic. Mismo escenario, mismo globo de Rosie, misma locomotora… Con respecto al setlist, agradecer la inclusión de High Voltage, que echamos mucho de menos el año pasado, en detrimento de Anything Goes. Quizás la única que desentonó algo fue el Black Ice.

Pelos bien largos!!

Digno de destacar de lo que sucedió en Sevilla fue lo mismo que vi en el Palacio de los Deportes y en Barna el año pasado. El trance de Let There Be Rock, que  en mi caso cada vez me acerca más a lo que llaman Nirvana. Los tres golpes en la caja de la batería dieron paso a… joder, quince? veinte? treinta minutos? No lo sé, la verdad. Ni apunté los temas ni los detalles. Pero ese riff martilleante es el que ha definido a AC/DC siempre. Una cosa es que los Zeppelin hagan un Dazed and Confused de media hora, con 5-10 minutos de ‘solo de arco’ de Page, o que los Rare Earth hagan un espectacular Get Ready de 20 minutos.

Otra cosa es que AC/DC tocó el Let There Be Rock tal y como suena en el disco durante los 6 primeros minutos, pero trasca! Angus cruza la pasarela de 50 metros (despacito)  haciendo un solo de guitarra sobre el ritmo sota-caballo-rey del tema bandera. Otros temas te hacen agarrarte al de al lado y saltar al ritmo de la batería, pero esto te hace cerrar los ojos y sentir como el rock te entra por los poros. Angus llega a la plataforma y dedica unos minutos a cada sector del público: este para vosotros, este para vosotros, este para vosotros, y este para todos. Tres focos no le pierden de vista y cada sacudida de cabeza permite visualizar el esfuerzo de un tío de 55 años que da todo en cada show.

Y sigue, y sigue… Y vuelve al escenario para subirse por detrás de la batería y hacer el típico solo, esta vez sin acompañamiento de la banda, sino del público.

Es la vez que he visto al público más coordinado con el señor Young. De verdad. Sólo se llevó la mano a la oreja un par de veces, porque se dio cuenta de que no hacía falta pedir más a un público que también lo estaba dando todo.

Luego ya sabéis, Highway to Hell, For Those About To Rock y las salvas de cañonazos.

Si en lugar de Bilbo hoy AC/DC tocara en Madrid, pagaría por verlos de nuevo. Y sé de sobra que van a hacer lo mismo que hicieron en Sevilla el sábado. Eso es seguro. Pero eso es lo bueno de AC/DC, que son un valor seguro. No fallan.

Les vi en las Ventas por primera vez en 1996 y ya entonces había dudas de que pudieran mantener el ritmo de Live in Donington. 15 años después cierran una de la giras más largas que se recuerdan (nov 08/jul 10) en Bilbo. Sería lógico que esta pedazo de gira hubiera servido de despedida. Llevo escuchando eso desde el 96.

Si después del concierto de San Mamés, los Young dicen que se van para no volver, no sentiré pena ninguna, pues me han dado mucho más de lo que jamás pude imaginar (bueno, un poquito de pena, pero no mucha).

Salud!

¿POR QUÉ ME GUSTAN TANTO?

Posted in Favoritos, Mitos del Rock with tags , , , , on junio 13, 2010 by chemisanchez

Son numerosos los tópicos sobre las grandes bandas de rock. En primer lugar, podríamos hablar de la situación que acontece en uno de estos grupos tras la pérdida del líder carismático o frontman (por hartazgo, ánimo de iniciar una carrera en solitario o bien por fallecimiento). Lo más habitual es que el grupo se vaya al carajo, se monte un sucedáneo que nada tiene que ver con el grupo original y los miembros segundones se ganen la vida en reality-shows y programas varios de telebasura per sé.  Para ganar algo más de pasta, contarán los detalles del fatal desenlace de la banda y, si hay un fallecimiento de por medio, mejor que mejor, que hay más morbo.

Muy relacionado con lo anterior, puede suceder que el grupo haya tocado techo, en el sentido de editar un álbum irrepetible, sí sí, un superventas del que podrás vivir toda tu vida con un poco de suerte, dando alguna gira esporádica para demostrar que todavía estás en forma y que tus fans se mueren por verte en directo… Con toda probabilidad, te unirás a alguna oenegé para recordar en tus conciertos que hay que ayudar al Tercer Mundo y cuidar el Medio Ambiente, aunque tú utilices un jet privado para ir de bolo en bolo desde tu isla privada en el Caribe.  Te afanarás por poner en tu cedé absurdos agradecimientos que nada tienen que ver contigo. En ése momento, la música habrá dejado de ser lo primero para ti y vivirás de ella pero no con ella.

Ni que decir tiene que hay bandas que rompen los tópicos: AC/DC es una de ellas. El grupo estuvo a punto de romperse cuando Bon Scott, ahogado en su propio vómito,  nos dejó huérfanos en febrero de 1980. Tras el funeral en Perth, patria del malogrado vocalista, la madre de Scott agarró a los chicos y les dijo, ¡ni se os ocurra dejarlo, me habéis oído?

Tampoco sucumbieron ante los encantos del éxito y, tras editar Back in Black con Jonna a la voz, el álbum más vendido en toda la historia tras Thriller, continuaron con un ritmo imparable de grabación de álbumes y giras, si bien no llegaron a recobrar la calidad en sus composiciones hasta finales de los ochenta. Pese a las maniobras de multinacionales y productores musicales, prefirieron seguir con su estilo, en un Don erre que erre muy escocés (emigrado a Australia, pero escocés), entendiendo que no tenía sentido cambiar el uniforme de colegial, cortar sus melenas o escribir letras más románticas para demostrar que somos tipos duros pero tenemos corazoncito. A quien no le guste, que no mire.

Por si fuera poco, no han sido pocos los cambios y “vacaciones temporales” en la formación del grupo, con sucesivos baterías durante casi quince años e incluso una baja temporal por alcoholismo de Malcolm, el cerebro.

El grupo nunca ha dado importancia a seguir dando el callo tras más de 35 años en ruta, si bien en varios títulos de sus últimos álbumes se atisba que han hecho del hasta que el cuerpo aguante su auténtico lema. Angus ha comentado que el significado del Hard as a rock (tan duro como una roca) y Stiff upper lip (labio superior tieso, es un refrán escocés que podría traducirse como tengo más moral que el Alcoyano), se deben a su tozudez por seguir en la brecha porque literalmente, “no sabemos hacer otra cosa”.

A estas alturas de la película uno entenderá por qué te puedes identificar tanto con un grupo de rock como AC/DC. La música, que es simplemente música, se enlaza inevitablemente con maneras de entender la vida en unos tipos que, rozando en su mayoría los sesenta años, se resisten a salir del panorama musical. Los riffs que en un principio te parecieron sencillos, fáciles de tocar y repetitivos, sólo suenan así cuando son rasgados por Angus & Malcolm. Las letras, poco profundas y filosóficas, resulta que ahora te tocan de lleno cuando las escuchas en tu abrevadero de toda la vida. Sin poder evitarlo, acabas imitando el “paso del pato” (duck-walk) ya más famoso por Angus que por su creador, Chuch Berry.

AC/DC completará en breve la última serie de conciertos de su gira Black Ice, que ha resultado ser la más larga de los últimos tiempos, con 168 shows por todo el mundo (varios aplazados). Aunque no hay confirmación oficial, parece ser que han escogido a España como punto y final de esta mastodóntica gira, con conciertos multitudinarios en Sevilla y Bilbao el 26 y 28 de junio. Como viene sucediendo desde hace más de 15 años, se incrementan los rumores por el posible fin del grupo, especialmente porque Brian, de 62 años, ha declarado en repetidas ocasiones que está muy mayor para tan largos eventos.

A mí, realmente, no me preocupa el futuro  de la banda, porque ha sido mucho y bueno lo que nos han hecho disfrutar durante casi 40 años. Preferiría saber por qué demonios me gustan tanto, por qué son tantas las personas con las que comparto este sentimiento y por qué demonios, cuando escuché por primera vez el Live at Donington, allá por 1993, supe que éste iba a ser el grupo de mi vida.

Escrito por Carlos Sánchez. Gracias, bro.

Forever Young

Posted in Mitos del Rock with tags , , , on marzo 31, 2010 by chemisanchez

Vale, como si fuera un concurso de éstos de saber cosas hoy me pido “Tema”. El señor Clapton cumplió ayer 65 palos, así que se merece un post. Pero hoy cumple 10 menos otro de los guitarristas que han marcado la historia del rock. Angus McKinnon Young. De los Young de toda la vida.

En este momento es cuando mola asociar a un señor de 55 años con la eterna imagen de colegial. En los directos de la actual gira (año y medio de gira y siguen) he oído muchos comentarios acerca de que Angus se mueve cada vez menos y esa cosas… No te jode!! Claro que se mueve menos!! ¿Quieres que se mueva como en el puto directo de Donington? Pues si comparas el directo de Donington (1991) con los primeros años de Bon Scott (1975-1980) imagínate lo que podía llegar a hacer Angus…

¿Qué diferencia a Angus de otros grandes guitarristas de la historia? Vamos a enumerar a algunos al azar (que no se molesten los ausentes): Hendrix, Clapton, Page, Slash, Beck, Berry, Satriani, Van Halen… Cojonudos, vale. Probablemente mucho más técnicos que Angus, pero ninguno transmitirá nunca lo que transmite Angus, que es eso que te hace menear la cabeza cuando escuchas AC/DC.

Hace poco más de un año AC/DC sacó una caja de DVDs a la que llamaron ‘Plug Me In’. Pues eso es lo que te transmite Angus cuando toca. Parece que cuando coge el cable no enchufa sólo su inseparable Gibson SG, sino todo su puto cuerpo. Empieza a convulsionar por todo el escenario mientra toca. Los riffs son los de siempre, pero como alguien dijo: “Si son tan fáciles, hazlos tú”.

Otro tipo de éstos que escriben libros de AC/DC usaba una frase de las que se te quedan grabadas: “Angus es capaz de tocar su Gibson aunque las yemas de su mano izquierda sangren por las cuerdas” (algo así, estaba en inglés). También es frecuente el comentario cuando alguien ve por primera vez a Angus retorciéndose por todo el escenario… “Ese va hasta las cejas”. Ser parte de AC/DC puede ser una clara señal de que bebes como un cosaco y que le pegas bastante a las drogas. Pero Angus sólo tiene dos vicios: fuma como un carretero y bebe té a litros. Por lo demás, ¡Angus Young es abstemio! (dedicado a mi amiga Ana). Por lo visto, de joven lo probó una vez, y no se sintió a gusto. Fin.

Si fuma tanto… ¿Cómo es que tiene esa resistencia física? Bueno… Durante las giras cada concierto equivale a una carrera de 10km (tiro por lo bajo porque hace unos años eran 20km). Y tras la muerte de Bon, Angus comenzó a convertirse en un pequeño ermitaño. Su hermano Malcolm tardó un poco más en asentarse, pero desde hace tiempo, ambos se levantan a eso de las 6:30h a trabajar. ¡Igual que dos oficinistas! Tomy Lee, de Motley tuvo el privilegio de ensayar un día con los Young (hace 5 ó 6 años). Ese día Lee cumplió un sueño, y al terminar la ‘jam’ estaba muy emocionado, y sugirió a los Young quemar la traca, e irse por ahí de juerga. Se quedó flipado cuando ambos le dijeron que no, que había que madrugar.

Pocas veces se ha visto a Angus rascar las cuerdas de algo que no fuera una Gibson SG (para el que no lo sepa, SG = Spanish Guitar). Volvamos a comparar esto con otros guitarristas: Jimmy Page, Slash y otros muchos comparten la Gibson Les Paul; Jimi Hendrix, Clapton y otros muchos comparten la Stratocaster de Fender; pero la Gibson SG sólo va asociada a Angus. Es un hecho. Mira que es una guitarra que Hendrix usaba a menudo, pero es difícil asociar a otro artista con la SG, y más difícil todavía imaginar a Angus con otra guitarra. ¡Le quedan fatal! La SG es ligera como un pluma, y pequeña, por eso se adapta tan bien a su pequeño cuerpo.

Las principales señas de identidad de Angus a la hora de tocar ya sabeis de dónde vienen. El traje de colegial fue sugerencia de su hermana Margaret (la misma que sugirió AC/DC como nombre del grupo), que veía a su hermano pequeño ensayar sin quitarse el uniforme del cole; el baile del pato “duck-walk” es imitación de Chuck Berry, su auténtico ídolo; y en todo su estilo también han influido John Lee Hooker y por supuesto sus hermanos George y Malcolm. De hecho, en los inicios de AC/DC, Angus y Malcolm se alternaban las partes de guitarra solista.

En fin, más, mucho más podría contaros de este pequeño genio, que a pesar de cumplir años se resiste a envejecer. Escuchad con detenimiento las letras de Bad Boy Boogie o Problem Child, vedle en directo con sus pantaloncicos cortos y las rodillas cubiertas con tiritas, tirándose al suelo en mitad de uno de sus solos, subido a los hombros de Brian…

Nunca un apellido estuvo tan bien puesto.

Salud.

30 años sin Bon Scott

Posted in Mitos del Rock with tags , , , , , , on febrero 17, 2010 by chemisanchez

EL ENCUENTRO

El día que Malcolm y Angus conocieron a Bon éste estaba realmente cabreado, pues se había puesto por error las bragas de su mujer. Eso es un buen comienzo, ¿verdad? El que quiera saber cuándo y dónde nació, de quién era hijo, en qué grupos tocó y demás datos biográficos, que se vaya a la wiki, porque yo me los voy a saltar. Creo que será más productivo pasar al grano.

Bon Scott se cruzó en el camino de AC/DC cuando se convirtió en el chófer de la banda, esto es: conducía la tartana de furgoneta en la que se desplazaban Young&CIA, y por lo visto iba a toda mecha. Y al descubrir la música y la fuerza de AC/DC en directo vio una gran oportunidad para rememorar sus días tocando en una banda. Bon había pertenecido a varias, pero diversos reveses (lo normal en cualquier banda) sumados a un grave accidente de moto que casi le manda al otro barrio, le llevaron a ganarse la vida con estos trabajos menores. Por tanto decidió intentar ganarse un puesto en AC/DC. Pero como batería.

Bon Scott tenía corazón de batería. Se piensa erróneamente que de niño tocaba la gaita en una banda de gaiteros. Pero en esa banda (Fremantale Scots Pipe Band) lo que él tocaba era el tambor, y de hecho fue el tamborilero principal durante un par de años. En su primer grupo “The Spektors” cantaba, pero en las actuaciones alternaba la voz con su gran pasión. Así que él se ofrecía a los Young como batería. “Pero Bon… Ya tenemos batería.” contestaban ellos.

Fue George Young (el hermanísimo), quien conocía a Scott desde su época de los Easybeats el que vio en él un posible cantante definitivo, pues la banda no estaba muy a gusto con Dave Evans (primer cantante de AC/DC). Por otra parte, Bon admiraba a George. La decisión estaba tomada.

La noche en la que Bon debutó con nosotros se presentó con dos botellas de bourbon, coca y speed. Se lo metió todo en media hora, y cuando creíamos que se iba a caer desplomado se levantó y dijo: Bien, ya estoy listo!” según palabras de Angus. Bon salió entonces al escenario solo. Entre el público había muchos seguidores de Evans que esperaban ver a su ídolo, pero Bon agarró el micro y dijo “El que haya venido a ver a Dave Evans cantar con AC/DC no va a verlo esta noche; el grupo lo ha echado porque se ha casado”.

Los Young se llevaron las manos a la cabeza esperando un estallido de ira de los fans, pero acto seguido Bon tomó el control. Empezó el concierto y la banda inmediatamente sintió una química que no había sentido nunca antes.

AC/DC era pura dinamita desde su formación, pero se puede decir que fue Bon Scott quien encendió la mecha. Con él, la banda encontró su verdadera personalidad. Empezaron a abandonar la estética glam y no tardaron en aparecieron los vaqueros, las camisetas y los tatuajes. Bon era pura testosterona, y además era un imán para las mujeres (al principio se asociaba AC/DC con el rollo gay, debido a la deformación “acca dacca”). Existe incluso la leyenda de maridos que pedían al “Dragón Tatuado” que complaciera sexualmente a sus señoras.

LAS CANCIONES

Bon comenzó a componer unas letras que fueron bautizadas como “poesía de lavabo”. Llevaba siempre consigo una pequeña libreta en la que apuntaba ideas, como la frase “A long way to the top if you wanna Rock and Roll”, que en principio sólo era una frase, pero George sabía “picarle” para que de ella sacara una letra entera. En cuanto a la gaita en esta canción: sí, la toca él, pero porque tenía gran facilidad para aprender a tocar cualquier instrumento. George se lo propuso también creyendo que había tocado la gaita de niño, y Bon la sacó sonido rápido sin apenas haberla tocado en su vida.

She’s Got Balls está inspirada en su ex-mujer (la causa de la ruptura fue el ingreso de su marido en AC/DC) . Según Bon, no es que ella tuviera “un par”, es que el par que tenía era el suyo. En las manos, claro.

She’s Got The Jack (ella tiene purgaciones/gonorrea) se refiere a las continuas afecciones venéreas que contraían todos (salvo Angus, que no ligaba), pero Bon se llevaba la palma hasta el punto de que en la clínica, todos los empleados le llamaban por su nombre.

Y en cuanto Whole Lotta Rosie ya sabéis: en un concierto en Tasmania por allí andaba aquella pedazo de pelirroja. Según palabras de Bon: “¡Era realmente enorme!¡Cómo iba a decirle que no!

Cada letra era relativa una vivencia. Para saber quién era Bon Scott sólo hay que escuchar detenidamente Rock&Roll Singer del High Voltage.

EL PERSONAJE

Lo que hizo grande a Bon Scott aparte de su etílica voz fue su personalidad. Era un cantante de Rock, no una estrella. Tenía ese punto gamberro suficiente para salir vestido de colegiala en la televisión australiana cantando Baby Please Don’t Go. Nunca buscaba pelea, pero si era otro el que le provocaba no dudaba en lanzarse el primero. Se perdía en las giras durante el trayecto de una ciudad a otra pero nunca llegó tarde a un concierto, como Ozzy. No dudaba en complacer a cualquier mujer fuera como fuera su aspecto físico (no se limitaba a modelos, como otros). Y sobre todo era un tipo legal y amigo de todo el mundo. Bon entraba en un bar y lo primero que hacía era a invitar a una ronda, pero no para ganarse al personal, sino porque le apetecía y punto.

Una vez alguien de Scorpions lo vio en un bar durante una gira. “A mi Bon no me caía bien. Me parecía que se lo tenía muy subido. Entonces él se me acercó, y con una total humildad me dijo: Tú eres el guitarrista de Scorpions, verdad?” Compartieron unas cuantas bebidas e inmediatamente nos hicimos amigos.

Bon era así. No tenía trampa ni cartón. En la “película-concierto” Let There Be Rock, casi al final, aparece Bon después del concierto, volviendo de marcha ya de día y hablando tranquilamente con los fans que andan por allí. O el inicio del concierto en Glasgow, en el que lleva la sudadera del STAFF, honrando a los pipas. Se le ve en su salsa, pero sin ningún atisbo de altanería ni endiosamiento. Completamente llano.

LA MUERTE

La trágica muerte de Bon..: Pues yo personalmente aún no lo tengo claro. Bebía mucho, eso es innegable. Bon era ante todo un borracho. En plan lúcido: no era de los que se mamaba y se ponía violento. A las drogas apenas le daba, y muy de cuando en cuando. Muchos colegas de profesión quedaban alucinados de cuánto bebía. La noche del 18 al 19 de febrero de 1980 salió de fiesta por Londres, pero según los testigos, Bon no bebió nada en comparación con lo que era habitual en él. Fue un amigo-conocido, Alistair Kinnear quien le llevó a casa cuando Bon empezó a perder el tino.

Lo que sucedió es que en el coche -casi llegando- Kinnear se dio cuenta de que Bon estaba inconsciente, así que le dejó en el coche y subió solo. La novia de Bon no estaba en casa, así que Kinnear llamó entonces a Silver Smith, ex-novia de Bon y amiga de Kinnear, que le dijo que le pasaba a menudo (incluso en el estudio le daban esos desvanecimientos etílicos) y que le dejara “dormir la mona”. ¿Pero dónde? Kinnear decidió llevarle a su propia casa, pero el estado en el que iba no le animó para cargar con un peso muerto, así que puso a Bon una manta encima y le dejó en el coche durmiendo. Kinnear se acostó en su casa.

Seis horas después a Kinnear le despertó un amigo, y al ver el resacón que le rondaba pidió a este amigo que echara un vistazo a Bon. Poco después dicho amigo volvió y le dijo que no estaba en el coche, así que Kinnear dedujo que se habría marchado a casa por su propio pie. Eran las once de la mañana.

A eso de las ocho de la tarde Kinnear despertó de nuevo, y al bajar a su coche se horrorizó cuando vio a Bon allí tal y como lo había dejado la noche anterior. Había pasado 15 horas en un coche en la calle, con las gélidas temperaturas de Londres en el mes de febrero. Ya era tarde. Y el resto es historia.

En fin, Bon sigue siendo una de las figuras más queridas y respetadas del rock 30 años después de muerto. Todos los fans tenemos especial cariño a los cinco discos del Dragón. El homenaje de la banda a su cantante fallecido “Back In Black” (regreso de luto) es uno de los mejores discos de rock de la historia, y el segundo disco más vendido de todos los tiempos sólo superado por “Thriller” de Michael Jackson. Y la contratación de Brian Johnson como su sustituto se debió en gran parte a que Bon había dicho más de una vez a Malcolm y Angus cuánto le gustaba como cantante.

Justo 30 años después, la noche del 18 al 19 de febrero AC/DC estará tocando en Sidney. Esta noche. Se espera un gran recuerdo a Bon.
Por tanto: Una oración y un whisky por el Dragón.

Va por tí, Santi.