Archive for the Nuevos Valores Category

La Necesaria -aunque tardía- Respuesta Británica

Posted in Favoritos, Nuevos Valores with tags , , on febrero 17, 2014 by chemisanchez

Hace más de un año ya leíamos en este blog de pacotilla una especie de artículo  que llamaba la atención acerca de esos grupos de menos de tres componentes. Deconstrucción o nudismo musical, lo llamamos. Un par de reflexiones acerca de los grandísimos White Stripes y de cómo los Black Keys han llenado el vacío que dejó la separación de los primeros.

Yo no termino de creerme a los Black Keys, insisto. Al igual que para mí los White Stripes encontraron el éxito de rebote con una especie de gamberrada experimental, los Black Keys me parecen un par de paletos que van de listillos gafa-pastas. Antes de continuar conviene dejar claro que: A) Los WS fueron únicos y llegaron en el momento justo, pero su calidad musical no es que sea lo más. B) Los BS me encantan -sobre todo los primeros discos-, pero ahora los veo un poco sibaritas y sin el éxito de WS dudo que hubieran visto la luz. Ea!

Ahora bien, si la decadente Detroit vio nacer a los Stripes y la vecina Akron (Ohio) hizo lo propio con los Keys, indudablemente los británicos estaban dormidos sin un competidor patrio en el campo de los dúos rockeros batería+cuerdas. Y ante la entidad de las ciudades capitales de la cultura que hemos mencionado en USA, las islas eligieron una de sus ciudades más luminosas para parir a su respuesta minimalista. Desde Brighton…

Sí Señor! Sangre Real!! Eso es un nombre para una banda de rock y no Los Franjas Blancas ó Los Teclas Negras!! Pijos, que sois unos pijos!!

Poco que decir de este par de dos aparte de lo que acabas de escuchar. Este Little Monster acaba de ser lanzado al mercado en Reino Unido como single que pertenecerá a un inminente disco. Poco más puedes disfrutar de ellos gracias a youtube y demás fuentes, pero escribamos algo más… ¿Qué te ha parecido? Potente, verdad? Tienen un algo que en ocasiones adolecían los americanos: continuidad sonora. Potencia. Contundencia. A veces, tanto a Stripes como a Keys se les quedaba corta la instrumentación y a la guitarra se la percibía débil por mucha distorsión que llevase encima. ¿Te ha sonado débil la guitarra aquí? No, verdad? ¿Sabes por qué? Porque no hay guitarra.

La verdad es que era lógico: drum&bass de toda la vida, oiga! Las guitarras suelen quedarse más que cojas sin el relleno de un bajo, pero este instrumento es además capaz de valérselas por sí solo con ese cuerpo. Bueno, salvo en el caso del Capitán Entresijos, claro (si eres valiente y no temes al derrame cerebral busca en youtube a este sujeto, que yo paso de torturarte).

El caso es que estos Royal Blood molan. Un poquito de Muse por aquí, algo de Soundgarden por allá y no tienes que escuchar pensando en que les falta un instrumento, como sucedía con otros. La distorsión del bajo suena como un par de guitarras y encima Mike Kerr dobla voces más que a menudo. La batería ha de sonar por tanto fuerte, y Ben Thatcher (¿algo que ver con Margaret?) le pega fuerte.

¿Oportunismo? ¿Respuesta tardía? De momento me los quedo, a ver si sacan disco para escuchar más de ellos, salen de gira y se les puede disfrutar tocando en una sala más o menos pequeña. Aquí quedan presentados de momento.

Salud.

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Lo que no te mata…

Posted in Favoritos, Nuevos Valores with tags on octubre 22, 2013 by chemisanchez

Dicen que a los modernos ahora lo que les mola es el folk. Dylan, los Byrds, Donovan y Crosby y Stills y Nash y Young y el Copón. La frase fue pronunciada el viernes pasado entre cerveza y cerveza durante un concierto de los vigueses Niño y Pistola (recomendables), y parece ser que efectivamente por ahí van los tiros. Lo indie va evolucionando hacia lo folk, y estas bandas corales de instrumentos acústicos inevitablemente camina hacia la figura del cantautor atormentado, solitario y feo, que armado con una guitarra y en ocasiones con una armónica, no necesita de una melodiosa voz que adorne más de la cuenta unas letras que se bastan por sí solas.

Una vez más, vuelta a lo elemental. Sí. Pero si vas a empezar a buscar de estos por España ya te puedes hacer con un pico, una pala y un par de linternas, porque aquí ya sabes que ese rollo es algo más… minoritario. Ahora es cuando tú me hablas de Pablo Alborán, Russian Red, etc… No les quito mérito. Que alguien como Pablo Alborán sea número 1 tras habérselo currado en plan amateur saliendo de la nada es algo que me anima, pero el chaval que ha hecho algo parecido en las siempre productivas islas británicas me mola aún más.

¿Qué les darán de comer en Reino Unido? Yo estuve allí por segunda vez esta Semana Santa, y aún me pregunto cómo ese pequeño país de clima gélido, carreteras precarias, comida hervida, cerveza tibia, copas escasas y mujeres extrañas puede darnos vueltas en tantos aspectos, y por supuesto en el musical.

¿Qué hace un chaval de apenas 19 años jugando a ser una mezcla de gente como Dylan y Cash? Escuchando ese Trouble Town (su primer single), uno puede pensar que eso mismo lo tenemos aquí con Arizona Baby, pero es que en el resto de su primer disco -publicado en 2012 cuando sólo tenía 18 añitos- el niñato, guitarra en mano y cigarro en boca da una vuelta a todos los subgéneros de este estilo, aliñando cada canción con unas letras impresionantemente profundas a la par que inocentes y unas melodías sencillas pero a la vez dignas de los mejores, alternando acústica y eléctrica sin problema, con banda acompañante o no. Atención a esta primera frase: I drink to remember, I smoke to forget. Sublime.

Ná, un niñato al que le ha sonado la flauta. Un buen primer disco (homónimo) con 14 canciones que no llegan a 40 minutos que ha arrasado en las islas. Seguro que a las primeras de cambio se vuelve un coñazo y se acabó lo que se daba… Pues resulta que con apenas un año de diferencia va el tío y ya nos tiene preparado un segundo álbum: Shangri La (18 de noviembre). Otras doce canciones que van a ser fundamentales para ver si la carrera musical de este chaval insultantemente joven de Nottingham acaba de empezar o está a punto de terminar. Echemos un ojo al tema que lo presenta.

Uhm… Interesante. Ahora coges y tocas el palo de los Monkeys cuando eran Arctic, tienes la suerte de que te produzca ni más ni menos que uno de los mejores como lo es Rick Rubin, grabas en Malibú, te rodeas de tres grandes músicos… ¿Qué narices hace Pete Thomas tocando la batería para ti? (Segundo single, por cierto)

En España no nos enteramos. Y no creo que nos enteremos durante un tiempo. Por ahí están surgiendo figuras interesantísimas, pero aquí nos enteramos cuatro y no hacemos la fuerza suficiente. El nuevo artista más interesante de los últimos años está de gira por Europa y por aquí desde luego que no pasa. ¿Para qué? Pues que nos lo cuenten por ahí y si no al youtube. Suerte y adelante, Jake.

Ahora en serio, chaval… Vas muy bien. Así que no la cagues.

Salud.

Nada de Mala Hostia!

Posted in Favoritos, Nuevos Valores with tags , , on mayo 4, 2013 by chemisanchez

Echa un ojo a este vídeo:

De esta manera, en el año 2005 los Arctic Monkeys dieron un puñetazo en la mesa y dijeron que sí se podía. Muchos nos quedamos pasmados al comprobar como cuatro chavales de Sheffield aún con acné adolescente  resucitaban una vez más muchas esperanzas perdidas con su genial disco de debut Whatever that people say, blablabla blablabla…

Hace poco leí una entrevista con Loquillo en la que a la pregunta ‘¿Qué falta en el RNR de hoy en día?‘ el maestro contestó ‘Mala hostia‘. Mira tú por donde voy a llevarle la contraria (tiene que ser genial discutir con Loquillo en persona), porque llevo más de una semana dándole vueltas a esa respuesta y creo que mejor que mala hostia lo que falta en realidad es cara dura.

Observa hacia dónde miran los ojos de los Arctic Monkeys en el vídeo anterior: tienen la mirada de los 1.000 metros. Puede que sepan tocar o no sus instrumentos, pero ahí están con su insultante juventud y sin absolutamente nada que perder haciendo bailar a todo el mundo. Suenan exquisitamente imperfectos y desde luego que, a pesar de que en adelante no van a parar de mejorar su técnica, aún no saben que nunca volverán a ser tan cojonudos. Compara.

No te preocupes, que esto no va a ser otra de mis teorías baratas acerca de cómo funciona la historia… Únicamente necesitaba un prólogo para presentarte a nuestros siguientes invitados, y me apetecía ponerte algo de los Monkeys. The Strypes tienen la cara dura, el mojo y la arrogante juventud que ellos tenían hace casi 10 años. ¿Cara dura? La cara dura de subirte a un escenario por si resulta que a la gente le mola eso en lo que tú y tus colegas malgastáis las tardes de los sábados haciendo ruido en un garaje. La cara dura que hace falta para adelantar uno de los pies, usar con dos cojones tu instrumento y convertirte en la estrella del rock que no eres. La cara dura de crear algo cuando ‘todo está inventado’. Farsante!!

Desde Cavan, Irlanda. The Strypes.

Lo bueno es que terminaremos pronto su historia. Se forman en 2011, se patean cientos de  tugurios del Reino Unido y Europa tocando clásicos de R&B, el boca-oreja funciona, Sir Elton John los ficha para su sello, comienzan a grabar un álbum de debut y para ayudar a sobrellevar la espera a los impacientes publican un aperitivo con algunos de esos clásicos y un tema propio: el que acabas de ver un poco más arriba. Vuelta de nuevo a los orígenes, ¿no? Inevitablemente estás pensando en los Kinks. Yo también. ¡¡¡Ya era hora!!!

Tenemos las influencias correctas (como se hacía en los viejos tiempos). Se ha hecho un trabajo de campo bastante importante curtiéndose en los escenarios  antes de sacar a los niños delante de las cámaras (como se hacía en los viejos tiempos). ¿Habrá algún gurú que sabe lo que hace tras ellos? Es muy probable. Pero creo que sea quien sea lo está haciendo pero que muy bien. ¿Se les irá la fuerza como a la gaseosa después de un tiempo? Numerosos precedentes indican que sí, pero oye! Les hemos pillado fresquitos! Aprovechemos!!

Epílogo: a veces ves todo gris, banal, insustancial… De repente algo cambia y todo vuelve a empezar. ¿Recorrer el mismo camino otra vez? Bueno… Puede que sea parecido, pero tengo por seguro que no será igual. Veamos adónde nos lleva esto.

Salud.

Buffalo Summer – Sala Wurlitzer 5/2/2013

Posted in Conciertos, Nuevos Valores with tags , on febrero 6, 2013 by chemisanchez

Emma era mi profesora de inglés el trimestre pasado. Pelirroja. Guapísima. Le faltaba el antebrazo izquierdo así que supongo que en alguna época de su vida se sintió inferior, pero en la actualidad compensa cualquier tara con un ácido sentido del humor galés. Cada martes escuchábamos una canción, rellenábamos los espacios que faltaban y luego hablábamos de lo que significaba para cada uno. Una semana nos ponía el Life in Mars de Bowie y a la siguiente una de M.I.A.

La tía entendía de música, de cine y de vida, y sus clases se convertían en interesantes tertulias. Le gustaba contarnos cosas de su pueblo. ¿Cuál es el galés más universal? -Y no me digáis Anthony Hopkins, por favor!-. Yo pensé en El Tigre, claro. ¡Tom Jones! Exactly! En otra ocasión nos contó los estereotipos galeses. Sexo fácil, nomeacuerdo y buenos músicos (Stereophonics, Manic Street Preachers, Catatonia…).

Ayer yo necesitaba un concierto y los Buffalo Summer me lo dieron. Antes de meterme en harina tenía que informarme un poco, escuchar un par de temas. Suenan bien. ¿De dónde son? Pues mire usted por dónde: de Gales.

Mirad: soy consciente de que me estoy haciendo viejo, pero aparte de eso los chavales son muy jóvenes. Insultantemente jóvenes. Visualizo a sus padres firmando un permiso autorizándoles a salir al extranjero de gira. Te puedo contar muchas cosas de estos críos, pero antes de nada tienes que escuchar uno de sus temas.

¿Qué te parece? Sé que es muy fácil recurrir a esta palabra para definirlos: frescos. Jodidamente frescos.

La sonoridad de sala no acompañaba. Sólo decirte que la batería iba completamente a pelo, pero no podía ser de otra manera porque el cabrón le pega pero que muy fuerte. Me veo a mí mismo hace quince años en nuestro local de ensayo metiendo más vatios al Peavey para tratar de hacerme oír contra un batería que le pega así de fuerte, y hay un momento en el que la cosa funciona. En el caso de Buffalo Summer tenemos a un guitarrista que no tiene miedo a darle chicha al tema porque es muy bueno. Los solos son tremendos. De éstos de mástil vertical y ya puedes pegar fuerte, porque mi ampli llega al 11, muchacho! Y la voz parece débil, pero el tío se las arregla para llevar el mando. Ni fuerza ni se desgañita. No hay pie encima del monitor ni marcada de paquete. Simplemente fluye por encima del resto.

El concierto es una muestra del mejor rock británico de toda la vida. La sombra de Led Zeppelin es alargada, pero también se cuelan Free y una pizquita de Hendrix. Los niños tienen reciente su álbum homónimo con tan sólo 10 canciones, así que para pasar de la hora de concierto meten temas de nueva creación, y se reservan las versiones para los bises. No les hace falta. Su música ya la has escuchado una y otra vez, pero en este envoltorio resulta –insisto- fresca.

¿Recomendables? Pues sí, qué carajo! Tienen nueve fechas en España, pero nos has pillado por la mitad. Ya se han merendado Euskadi, Cantabria y Galicia, pero te doy las fechas que les quedan por si te animas. Yo lo haría. Y píllate el disco! Que es genial!

6 de febrero: El Loco Club – Valencia
7 de febrero: Rocksound – Barcelona
8 de febrero: Ley Seca – Zaragoza
9 de febrero: Serjos Zona Rock – Monzón

Salud.

Hablemos del Minimalismo!! (Cojones, ya!!)

Posted in Nuevos Valores with tags , , , , on diciembre 6, 2012 by chemisanchez

La semana pasada estuvieron aquí ellos, la banda del momento, el referente musical de la actualidad en cuanto a rock (sí, digamos rock, qué carajo!). Los Black Keys dieron en el Palacio de los Deportes de Madrid su único directo en España y no fui, a pesar de que este par de catetos de Ohio me ponen las pilas bastantes mañanas. Me gustan. Me parecen muy buenos, y habría pagado la pasta que costaba la entrada sin problema. ¿Por qué no lo hice?

Porque no. Hay algo en ellos que no me termina de cuadrar. Llevan más de 10 años haciendo una música genial sin que nadie se percate y de repente ¡BANG! Son los únicos. Son los que más molan. ¿Se debe esto al placer de ver a un señor bailando de forma graciosa su Lonely Boy (veinte mil millones de millones de visitas en youtube)? Todo el mundo coincide en que ese ha sido el motivo del ‘éxito global’, si bien ya existía un camino allanado por otros temas de ElCamino o su genial Tighten Up del ‘Brothers’.

Permitidme que insista en lo buenos que son, pero también insistiré de nuevo en que hay algo que hace que no pierda el culo por ellos, y creo que todo se debe a que esta corriente de de-construcción musical de la que los Black Keys son ahora los abanderados no me termina de seducir. No me gusta que los Black Keys hayan salido a la luz justo cuando los White Stripes han pasado a la sombra, siendo ellos los que abrieron esta vía. Lo que se lleva es tener los menos instrumentos posibles en la banda. El minimalismo.

Llevamos unos años escuchando esa palabra en lo que se refiere a decoración, luego en lo que se refiere a cocina y el señor Jack White nos lo incorporó (de nuevo, porque esto ya está inventado) a la música. Mola ver cómo la tendencia es marcada -supongo que por alguien- y o te subes al carro o estás perdido. Y quizás es por eso por lo que no fui a ver el directo de los Black Keys. Por no ser presa de una corriente. Me hubiera gustado disfrutar de su música sin más y no ser parte de un movimiento social que ahora dice que los Black Keys son lo mássss. Está claro: el esnobismo musical es uno de los males más arraigados. Culpable.

Pero por otro lado me apasiona una vez más comprobar cómo la música varía. En una misma época conviven el rock barroco y sobre-instrumentado de los Muse con el nudismo instrumental de los grupos de esta corriente minimalista. Puede que en realidad seamos simplemente unos pervertid@s, y lo que nos gusta es descubrir la desnudez… Tienes razón: La Venus de Milo, El David de Miguel Ángel, la Maja Desnuda… Si buscas la perfección quizás deberás tomar esos caminos, ¿verdad?

Janis también tenía su Mercedes-Benz…

Bonito sermón, Chemi… ¿Pero a dónde nos lleva todo esto? nos lleva a que te prepares. The Gossip llevan dando caña años con otro estilo, pero con guitarra y batería. Hace poco ví a Ovidi Tormo y a Carlos Tarque en plan guitarra y batería tocando temas insignes del rock, y me molaron. La reina indie alicantina Kisuxa va y nos presenta esta semana a este dúo, y me gustan.

Y creedme, hay muchos más (buenos, malos y regulares) que verán la luz, porque tenemos la manía (los humanos, me refiero) de poner algo de moda para explotarlo hasta el límite, así que viviremos unos años de minimalismo musical bastante interesantes. Pero acordaos! Si la cosa llega a lo del siguiente vídeo ha llegado el momento de parar.

Salud!

Epílogo: 4’33” en tres movimientos de John Cage está considerada como sublime, en cuanto a que establece ese tiempo para simplemente escuchar el silencio. Parece una coña, pero recuerda que la música se compone de sonidos y silencios. ¡Y qué pedazo de solo!

Jim Jones Revue. Madrid. 23/11/2012.

Posted in Conciertos, Favoritos, Nuevos Valores with tags , on noviembre 30, 2012 by chemisanchez

La crónica del conciertazo de Jim Jones Revue en Madrid llega con una semana de demora, sí. ¿Razones? Más bien excusas, así que sería perder el tiempo. Por tanto, al grano.

Viernes pasado y la historia se repite: ganas de fiesta, unas cuantas cervezas encima y de ninguna forma pienso perderme a uno de los grupos que me dejó boquiabierto en directo el año pasado. Si bien, hay dos diferencias que hacen que la situación sea todavía mejor que la de Electric Mary: 1) Premeditación. La entrada está pillada desde hace bastante tiempo. 2) Compañía. Esto implica que puedo bailar, porque coincidirás conmigo en que una persona bailando sola es más que preocupante. ¿Compañía femenina o masculina? Te dejaré adivinar…

Como comenté en alguna entrada anterior, Savage Heart -el reciente disco de Jim Jones Revue- no es que me vuelva loco, pero la idea que me rondaba por la mente es que va a dar lo mismo, porque estos señores dan su do de pecho en directo, tal y como me demostraron los Electric Mary. La verdad es que los títulos de los discos lo dicen todo: si en 2010 los JJR directamente te quemaban la casa con ‘Burning Your House Down’, un ‘Corazón Salvaje’ sigue siendo salvaje, pero no tanto. Comprobemos mi teoría.

La Sala Comosellame (Arena, Heineken, Marco Aldany…) no está hasta los topes, pero la entrada es más que aceptable. La misión de llevar una cerveza hasta la pista pasa del ni-lo-sueñes de conciertos anteriores a tarea posible ahora, así que la cosa no pinta nada mal. En el escenario el nombre de la banda a toda letra y en rojo pasión que da el punto incendario que JJR necesita. Entonces salen cuatro musicazos ingleses capitaneados por el grandísimo Jim Jones y mis sospechas se ven confirmadas.

[youtube http://youtu.be/SoG_6sED7gE]

Abre fuego el nuevo single It’s Gotta Be About Me, y la fuerza del estudio se ve claramente multiplicada. Por supuesto que parte de la culpa la tienen los vatios, pero la otra parte de culpa es Mr. Jones y su espectacular figura. Es aquí donde la banda se siente en su entorno. Pensemos en meter un Ferrari por un camino de cabras, o un tractor por una autopista. Del mismo modo no me imagino a JJR en el Palacio de los Deportes o en un gran estadio. Hay que verlos aquí. De cerca. Y ellos están en su salsa.

La sonrisa de Jim Jones es la misma que la de David Bowie. Te mira pícaro mientras te invita a soportar su siguiente gañido, y no lo dudes: esa garganta aguantará, como aguantó anoche, y antes de anoche, y antes de antes de… Y como aguantará mañana, y pasado, y al otro… Cuando están de gira no paran, y yo tampoco lo entiendo, pero los tíos se lo curran de lo lindo.

Bien. Así que los temas nuevos suenan, los viejos desde luego. Sólo queda disfrutar.

[youtube http://youtu.be/HJwxBfQy06s]

Está visto que la fórmula es fácil, pero que lo jodidamente difícil es conseguir el ácido sulfúrico o trinitrotolueno de turno. Jim Jones es dinamita, pero Rupert Orton tampoco se queda corto. Cuando da un paso adelante y pone su guitarra vertical para hacer uno de sus solos nos ponemos a temblar. Por otro lado Henri Herbert al piano parte el bacalao (el piano manda en este grupo) con esa carita de no haber roto un plato, adornada por un mini-mostacho de sí haberlo roto.

Grandes no: Enormes. Si el año pasado con cada canción parecía que se iba a acabar el mundo, la inserción de los nuevos temas -más calmados pero no menos intensos- permiten la pausa justa para el siguiente revolcón. Pasa el tiempo y de repente nos damos cuenta de que ya van veinte canciones y aún no ha sonado la aquella en la que estás pensando. Pero aquí la duración del concierto (hora y media o así…) es irrelevante y todos nos vamos minutos después con una sonrisa en la boca y ciertos temblores en piernas y pecho.

Hay gente te dirá que son la mejor banda en directo del momento. Otros que tampoco es para tanto. Yo te digo que a día de hoy un concierto de Jim Jones Revue es una experiencia inolvidable.

Salud.

[youtube http://youtu.be/I7562DBHdp0]

No One Does It Better…

Posted in Conciertos, Favoritos, Nuevos Valores with tags , on noviembre 17, 2012 by chemisanchez

Permítaseme la pregunta… ¿Y qué cojones hago yo en La Boite, solo, un poco tocado del ala (Mahou y Heineken patrocinan esta entrada) y con el dinero justo para pagarme otras 27 cervezas? No lo sé, la verdad. Mis pasos me han guiado hasta aquí. El cuerpo me pedía quedarme en casita descansando, pero si uno de mis grupos favoritos viene desde Australia a tocar para mí disculpa, pero me siento obligado a hacer acto de presencia.

Entro al local y rápidamente encuentro cierta complicidad en la estampa de Venom (batería de Electric Mary). Solo. Con la única compañía de la pantalla de su teléfono móvil tras la mesa del merchandising, por si a alguien se le ocurre comprar un CD o camiseta. Ahí está, hundido en un asiento el tío que una hora después se convertirá en el Dios de la batería. Pero esto lo merece. Electric Mary fueron los protagonistas de la anterior entrada y de nuevo lo son de esta, y ¿sabes por qué? Porque se lo merecen.

Con el directo de Electric Mary yo vibré el año pasado. Tal cual. Hoy no me podía quedar en casa. Y lo siento mucho por Electric Fence (grupo invitado para completar una noche ‘eléctrica’), pero en este momento tengo a los australianos al lado (ya han llegado los demás). Tengo al lado a gente a la que me pincho en los cascos para animarme cuando algo me va mal… ¡¡Los tengo al lado!! No soy un fan de foto y autógrafo. De adulación barata. Simplemente me acerco a ellos para darles las gracias por venir desde tan lejos, y resulta que descubro que son simpatiquísimos (aparte de estar locos, claro). Hablamos de banalidades. De Stoner y de Lorenzo… Paso de tocar el tema musical, porque ellos van a hablar con su música en breve. Y vaya si lo han hecho.

Te pondría un setlist. Te hablaría de los contrastes entre su ‘Down To The Bone’ y su ‘Electric Mary III’. Ha sonado ésta o aquella… Olvídate! Los Electric Mary se han subido y lo han quemado todo. Te hablaría de Pete y del nuevo guitarrista (alucinante), de lo bien que se compenetran ambos, de Alex, de Venom, de Rusty… Sería injusto centrarse en sólo uno de ellos, porque estos cinco son uno solo. Una banda que está entre las pocas capaces de convertir el pipí de cabra en gasolina (Don Dunn dixit), y no la conoce casi nadie.

Es injusto. Es injusto que un regalo así no sea compartido por más gente. Llanos. Simpáticos con todo aquel que se les acerque. Profesionales. Sentidos… Se les ve disfrutando. Por un lado me hubiera gustado que hubieras estado allí, pero por el otro te agradezco que me hayas dejado tenerlos para mí solo. Solos de ambas guitarras en la misma canción, mástiles al cielo, pedazo de solo de batería… Venom le pega a la batería como si le hubiera hecho algo pero que es capaz de sacar un sonido pulcro a la vez que potente. Alex mientras toca el bajo se bebe lo que se le cruce por el camino (va el menda y me sale bebiendo una botella de vino a morro…), y aparte es el que más conecta con el público. Y Rusty, que es un frontman que tira del carro, pero que también se aparta  para disfrutar de sus colegas.

Seré breve: No te los pierdas. Uno de los sonidos más potentes que he escuchado nunca, y a la vez más cuidado (ni un acople). El de hoy era el segundo concierto de su gira española y aún les quedan ocho bolos por aquí. Acércate a ellos tras casi dos horas de concierto. Son encantadores y se merecen que vayas a verlos. No digo más.

[youtube http://youtu.be/eTpB3bdhVG0]

Gracias a José Luis Carnes por traer a grupazos como éste tan cerca.

Gracias a María ‘La Eléctrica’: un puto 10.

Salud!