Archive for the Favoritos Category

Mi pie izquierdo

Posted in Conciertos, Favoritos with tags , , , on mayo 12, 2016 by chemisanchez

Una cosa es que un servidor ande un poco torpe y vago a la hora de ponerse al teclado. Pero si te fijas, de un tiempo a esta parte sólo me movían los conciertos de AC/DC, así que lo de Sevilla el martes y alguna que otra solicitud de palabras han desembocado en esta crónica.

Tras el debut de Axl Rose como cantante de AC/DC en Lisboa el sábado pasado no quise enterarme de las primeras reacciones y juzgar por mí mismo tras la descarga del día 10 en Sevilla, y vaya descarga que nos encontramos sí señor. A mediodía tenían por allí todos los grifos abiertos confirmando las acertadas previsiones meteorológicas de lluvia, lluvia y más lluvia, pero la mentalidad era única en todos los asistentes: tengo en mi poder una entrada que vale una pasta, vengo desde lejos para verlos y trago con Axl como cantante, así que el diluvio universal no va a ser inconveniente por mis narices. Esa fuerza de cada un@ obró el milagro y a las 17:00h paró. Gracias.

Antes de entrar: tirón de orejas por la hora y pico de cola para acceder a la pista y enhorabuena a los de los puestos de comida y bebida que hicieron el agosto.

El concierto de los teloneros Tyler Bryant and The Shakedown estaba terminando, así que no puedo decir gran cosa de ellos, pero me quedé con un muy buen sonido y unos temas muy interesantes. Especial conexión entre la guitarra y la potente batería.

A lo que vamos: la cinta de los Rolling Stones para amenizar la espera, apagón de luces, vídeo de introducción y Rock or Bust. Y ese señor (o señora) ahí sentado. ¿Qué esperabas? Eso, sí: puntuales.

Axl Rose se ofreció a AC/DC nada más conocer los problemas de Brian Johnson. Mi opinión es que este tío es un gran fan de los australianos y que se sabe de pe a pá toda su discografía, y no dudo que Angus y compañía en un principio serían escépticos a admitir a una de las personas más odiadas del mundo del rock en esta familia, pero entiendo que los ensayos durante las semanas previas al concierto de Lisboa hizo a AC/DC ver lo que vimos este martes. Cuela.

Evidentemente no es la voz que llevamos escuchando 36 años, pero las canciones son las mismas sin perder ni un ápice de fuerza. Es más, había canciones en las que se me pareció más a las frecuencias de Bon Scott que a las de Brian Johnson. Las cantó como lo hacemos tú y yo tras habérnoslas aprendido con los discos (estudio y directo) que nos comprábamos por dos talegos o que un colega nos grababa en cassette. Todo correcto.

Aparte del Rock or Bust disfrutamos del repertorio de siempre. Lo único que destacaré es el placer de escuchar el High Voltage y la inclusión en los bises (¡¡por fin!!) del Riff Raff.

Ahora bien: choca ver al cantante de AC/DC sentado en una silla, sea Axl, Brian o Marifé de Triana. Eso lo hizo Dave Grohl porque se rompió la pierna en pleno concierto, y eso pudo darle derecho a terminar la gira de Foo Fighters. Pero si nos acostumbramos a esto (recordemos que hay muchos rockeros más allá de los 50), puede que lo próximo sea que el que falte toque o cante desde su casa online. O que se ponga de moda el tema de los hologramas y que habiendo fallecido uno o varios miembros disfrutemos de ellos por obra de la tecnología. La realidad virtual está a la vuelta de la esquina, amigos. Puede que en un futuro con un casco de esos no te haga falta moverte del salón de tu casa; así podrás ir al baño sin problemas.

Y por supuesto también choca ver al cantante de AC/DC escondido tras un sombrero, unas gafas de sol y una cantidad de joyas que costarán lo que tú y yo cobramos en un mes (vale, o más). Hasta cambió de chupa de piel en los bises. Esto ya lo entenderán más los que tienen a AC/DC como una filosofía y un modo de vida.

Nada más. Una única pregunta. ¿Y después qué?

 

Salud

La Necesaria -aunque tardía- Respuesta Británica

Posted in Favoritos, Nuevos Valores with tags , , on febrero 17, 2014 by chemisanchez

Hace más de un año ya leíamos en este blog de pacotilla una especie de artículo  que llamaba la atención acerca de esos grupos de menos de tres componentes. Deconstrucción o nudismo musical, lo llamamos. Un par de reflexiones acerca de los grandísimos White Stripes y de cómo los Black Keys han llenado el vacío que dejó la separación de los primeros.

Yo no termino de creerme a los Black Keys, insisto. Al igual que para mí los White Stripes encontraron el éxito de rebote con una especie de gamberrada experimental, los Black Keys me parecen un par de paletos que van de listillos gafa-pastas. Antes de continuar conviene dejar claro que: A) Los WS fueron únicos y llegaron en el momento justo, pero su calidad musical no es que sea lo más. B) Los BS me encantan -sobre todo los primeros discos-, pero ahora los veo un poco sibaritas y sin el éxito de WS dudo que hubieran visto la luz. Ea!

Ahora bien, si la decadente Detroit vio nacer a los Stripes y la vecina Akron (Ohio) hizo lo propio con los Keys, indudablemente los británicos estaban dormidos sin un competidor patrio en el campo de los dúos rockeros batería+cuerdas. Y ante la entidad de las ciudades capitales de la cultura que hemos mencionado en USA, las islas eligieron una de sus ciudades más luminosas para parir a su respuesta minimalista. Desde Brighton…

Sí Señor! Sangre Real!! Eso es un nombre para una banda de rock y no Los Franjas Blancas ó Los Teclas Negras!! Pijos, que sois unos pijos!!

Poco que decir de este par de dos aparte de lo que acabas de escuchar. Este Little Monster acaba de ser lanzado al mercado en Reino Unido como single que pertenecerá a un inminente disco. Poco más puedes disfrutar de ellos gracias a youtube y demás fuentes, pero escribamos algo más… ¿Qué te ha parecido? Potente, verdad? Tienen un algo que en ocasiones adolecían los americanos: continuidad sonora. Potencia. Contundencia. A veces, tanto a Stripes como a Keys se les quedaba corta la instrumentación y a la guitarra se la percibía débil por mucha distorsión que llevase encima. ¿Te ha sonado débil la guitarra aquí? No, verdad? ¿Sabes por qué? Porque no hay guitarra.

La verdad es que era lógico: drum&bass de toda la vida, oiga! Las guitarras suelen quedarse más que cojas sin el relleno de un bajo, pero este instrumento es además capaz de valérselas por sí solo con ese cuerpo. Bueno, salvo en el caso del Capitán Entresijos, claro (si eres valiente y no temes al derrame cerebral busca en youtube a este sujeto, que yo paso de torturarte).

El caso es que estos Royal Blood molan. Un poquito de Muse por aquí, algo de Soundgarden por allá y no tienes que escuchar pensando en que les falta un instrumento, como sucedía con otros. La distorsión del bajo suena como un par de guitarras y encima Mike Kerr dobla voces más que a menudo. La batería ha de sonar por tanto fuerte, y Ben Thatcher (¿algo que ver con Margaret?) le pega fuerte.

¿Oportunismo? ¿Respuesta tardía? De momento me los quedo, a ver si sacan disco para escuchar más de ellos, salen de gira y se les puede disfrutar tocando en una sala más o menos pequeña. Aquí quedan presentados de momento.

Salud.

We Salute You

Posted in Favoritos, Mitos del Rock with tags , , , on diciembre 31, 2013 by chemisanchez

AC/DC cumple hoy 40 años. Tras más de 200 entradas en este blog ya habrás percibido mi devoción por la banda australiana, y es sin duda merecido dedicarles unas líneas antes de que aquí en España pasemos la hoja del calendario, algo que en Australia ya han hecho hace unas horas.

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(De izda. a dcha Colin Burguess-batería, Dave Evans-voz, los hermanos Young y Rob Bailey- bajo, formación del concierto de debut)

Tras ese debut en la Nochevieja de 1973 en el Chequers de Sidney han venido 40 años de máximo Rock And Roll. Riffs potentes, ritmos machacones, voces desgañitadas, chicas -muchas chicas- , una subida meteórica pero bien planificada y un descenso a los infiernos. Drogas. Alcohol. Muerte. Tener los cojones de superarlo. Resurrección. AC/DC nunca ha llegado a estar en la cima propiamente dicha, pero de un tiempo a esta parte siempre ha rondado los puestos de cabeza, y siempre fieles a su estilo, convirtiendo la simplicidad en puro arte.

En el plano musical hay muy pocos discos suyos prescindibles y un estilo inconfundible. El Back In Black (1980) sigue siendo una obra de arte sonora que no álbum más vendido de la historia por culpa únicamente del Thriller de Michael Jackson. Ese disco se sigue usando para probar volúmenes en salas y eventos porque como la mayoría de AC/DC, son de los pocos con los que puedes girar la rueda al máximo y que siga sonando bien. La religión acedecera por fin se encarama a la cima en estos tiempos y su último trabajo (Black Ice) es número uno en todos los países civilizados, y tras 40 años el Tren sigue en marcha.

Hay que dar las gracias a AC/DC por muchas cosas: pero como celebramos un 40 cumpleaños en primer lugar hay que agradecer que hayan estado ahí durante ese tiempo, que hayan permitido a varias generaciones gozar de su música, de sus conciertos y de un estilo de vida; ése en el que luciendo una camiseta o un parche cosido en la chupa vaquera te otorga respeto. AC/DC le mola a todo el mundo salvo a los listillos que se creen que habiendo estudiado solfeo lo saben todo. Gracias por el placer de descubrir a AC/DC con Brian Johnson y a partir de ahí poder llegar a conocer la anterior obra de Bon Scott. En mi caso así fue: y es que es muy difícil no quedarte boquiabierto la primera vez que escuchas/ves esto:

No creo que haya ninguna banda que despierte tantos sentimientos como esta. Capaz de alegrarte un día por jodido que sea, de que tu chica la fan de Michael Bolton menee el trasero con estas canciones de letras lascivas, de tapar la boca a los bafles de cualquier bakalaero por muy caros que estos sean… ¿Por qué nos identificamos tanto con esta gente? Fácil.

En primer lugar no se admiten clases. Hasta el más estirado está deseando sacar ese punto canalla que está loco por salir al exterior. Hombres de negocios que disfrutan a todo volumen encerrados en sus jaguars o chavales en unos futbolines (o donde cojones os juntéis ahora). Angus sigue siendo el colegial rebelde que arma escándalo en la fila de atrás, pinta guitarras en las mesas de clase y hace pellas para quedar con alguien con el fin de sacar unos acordes. Brian/Bon son los buscavidas que siempre tienen una mujer dispuesta a ofrecerles calor humano en cada puerto y los otros tres son los raros que no caen bien a nadie y que viven la vida a su bola hasta que se meten con ellos. Mucho más que Los Ramones ese look obrero de camiseta y vaqueros es marca de la casa AC/DC. ¡Cómo no identificarse!

Los primeros acordes de cualquiera de sus canciones te meten de lleno en ese trance de meneo de pierna y sacudida de cuello y, pese a no ser tan elaborados como otros muchos, contienen un efecto hipnótico que te atrapa hasta la médula. Inevitablemente salta siempre la comparación con unos Stones ya en las últimas, pero esto es como cualquier otra comparación musical: nunca se llega a un acuerdo porque cada artista es un mundo, y cada uno disfruta más con uno que con otro. Sea como sea, yo siempre seré de AC/DC.

Felicidades. Os saludamos.

Lo que no te mata…

Posted in Favoritos, Nuevos Valores with tags on octubre 22, 2013 by chemisanchez

Dicen que a los modernos ahora lo que les mola es el folk. Dylan, los Byrds, Donovan y Crosby y Stills y Nash y Young y el Copón. La frase fue pronunciada el viernes pasado entre cerveza y cerveza durante un concierto de los vigueses Niño y Pistola (recomendables), y parece ser que efectivamente por ahí van los tiros. Lo indie va evolucionando hacia lo folk, y estas bandas corales de instrumentos acústicos inevitablemente camina hacia la figura del cantautor atormentado, solitario y feo, que armado con una guitarra y en ocasiones con una armónica, no necesita de una melodiosa voz que adorne más de la cuenta unas letras que se bastan por sí solas.

Una vez más, vuelta a lo elemental. Sí. Pero si vas a empezar a buscar de estos por España ya te puedes hacer con un pico, una pala y un par de linternas, porque aquí ya sabes que ese rollo es algo más… minoritario. Ahora es cuando tú me hablas de Pablo Alborán, Russian Red, etc… No les quito mérito. Que alguien como Pablo Alborán sea número 1 tras habérselo currado en plan amateur saliendo de la nada es algo que me anima, pero el chaval que ha hecho algo parecido en las siempre productivas islas británicas me mola aún más.

¿Qué les darán de comer en Reino Unido? Yo estuve allí por segunda vez esta Semana Santa, y aún me pregunto cómo ese pequeño país de clima gélido, carreteras precarias, comida hervida, cerveza tibia, copas escasas y mujeres extrañas puede darnos vueltas en tantos aspectos, y por supuesto en el musical.

¿Qué hace un chaval de apenas 19 años jugando a ser una mezcla de gente como Dylan y Cash? Escuchando ese Trouble Town (su primer single), uno puede pensar que eso mismo lo tenemos aquí con Arizona Baby, pero es que en el resto de su primer disco -publicado en 2012 cuando sólo tenía 18 añitos- el niñato, guitarra en mano y cigarro en boca da una vuelta a todos los subgéneros de este estilo, aliñando cada canción con unas letras impresionantemente profundas a la par que inocentes y unas melodías sencillas pero a la vez dignas de los mejores, alternando acústica y eléctrica sin problema, con banda acompañante o no. Atención a esta primera frase: I drink to remember, I smoke to forget. Sublime.

Ná, un niñato al que le ha sonado la flauta. Un buen primer disco (homónimo) con 14 canciones que no llegan a 40 minutos que ha arrasado en las islas. Seguro que a las primeras de cambio se vuelve un coñazo y se acabó lo que se daba… Pues resulta que con apenas un año de diferencia va el tío y ya nos tiene preparado un segundo álbum: Shangri La (18 de noviembre). Otras doce canciones que van a ser fundamentales para ver si la carrera musical de este chaval insultantemente joven de Nottingham acaba de empezar o está a punto de terminar. Echemos un ojo al tema que lo presenta.

Uhm… Interesante. Ahora coges y tocas el palo de los Monkeys cuando eran Arctic, tienes la suerte de que te produzca ni más ni menos que uno de los mejores como lo es Rick Rubin, grabas en Malibú, te rodeas de tres grandes músicos… ¿Qué narices hace Pete Thomas tocando la batería para ti? (Segundo single, por cierto)

En España no nos enteramos. Y no creo que nos enteremos durante un tiempo. Por ahí están surgiendo figuras interesantísimas, pero aquí nos enteramos cuatro y no hacemos la fuerza suficiente. El nuevo artista más interesante de los últimos años está de gira por Europa y por aquí desde luego que no pasa. ¿Para qué? Pues que nos lo cuenten por ahí y si no al youtube. Suerte y adelante, Jake.

Ahora en serio, chaval… Vas muy bien. Así que no la cagues.

Salud.

Malo Malísimo

Posted in Favoritos, Mitos del Rock with tags , , , on mayo 13, 2013 by chemisanchez

Arnold Schwarzenegger recién vestido de cuero y a punto de llevarse la Harley del más malo del local en Terminator 2. Junior Healy tramando alguna fechoría en Este Niño es un Demonio… En el cine suele haber por ahí alguien dispuesto a hacer de las suyas con premeditación y alevosía, y entonces suele sonar la misma canción. ¿Para qué innovar si desde 1982 existe una joya como esta para ilustrar esos instantes?

Para ser rockero hay que ser malo y salvaje. Los Steppenwolf sacaron el Born To Be Wild primero, luego AC/DC dijo que al Infierno uno va a pasárselo bien, y entonces llegó George Thorogood, que renegando del ‘good’ de su apellido decidió definir lo que era ser malo. ¡Malo hasta el tuétano, nena! De toda la vida hemos escuchado esta canción. Es más: en muy pocas ocasiones podremos encontrar un riff tan definitivo e inconfundible como éste, pero el nombre de su autor es más difícil de recordar: George Trogu? Trugu? George True Blood? George True Blue?

Una vez más estamos ante un artista de los que te tienes que preocupar tú mismo por conocer, pues su repercusión en España nunca fue demasiado impactante (que yo recuerde). ¿Sus credenciales? Rock And Roll. ¡Punto! Los riffs y ritmos de toda la vida interpretados por una guitarra espectacular, tocada (sin púa) por un tío feo pero con pinta de vacilón y una voz ronca y canalla que no da pie a ninguna duda: si buscas amor este no es el lugar indicado, pero si quieres cachondeo, bailar, beber y buscarte algún tipo de problema yo soy tu hombre. Y si venís vari@s aquí están los Destroyers para ayudar.

The Destroyers (The Delaware Destroyers, en realidad) es la banda por la que cualquier artista quisiera estar acompañado encima de un escenario. Me recuerdan al rollo de la E-Street. Sin poses forzadas y con muchas ganas de pasárselo bien. Tocan los temas de George, pero también esos clásicos de toda la vida a los que dan una fuerza que permite a los verdaderos autores sentirse orgullosos de que sus creaciones sigan reventando al público. Reelin’ & Rockin’ o Johnny B. Goode (Chuck Berry), Move It On Over (Hank Williams), Who Do You Love? (Bo Didley), Madison Blues (Elmore James)… Y por supuesto su versión más famosa: una canción a la que George da otra dimensión siempre con el permiso de John Lee.

Si controlas un poco de inglés no te costará demasiado seguir toda la historia de One Bourbon, One Scotch, One Beer y entender las gracietas con las que George la adereza. Merece la pena, créeme. Apuesto lo que quieras a que durante uno de sus conciertos no vas a parar de bailar y de sonreír, pues entre otras muchas cosas este tipo sobre todo me parece un cachondo mental. Sí, cierto. He dicho ‘apuesto’ porque como este señor nunca se ha dejado caer por aquí, no he tenido el placer de verle cara a cara. Así será hasta el 5 de julio porque efectivamente: ¡¡George Thorogood & The Destroyers vienen por fin de gira a España!!

Yo ya tengo mi entrada y te digo una cosa: creo que es dinero bien pagado por ver a una leyenda. Espero verte allí. ¿Que no tienes dinero? Pues entonces córtate el pelo y búscate un curro de verdad!!

Salud!

PS: Hacerse con cualquier recopilatorio de GT & The D. es tarea obligada, pero ya puestos te recomiendo el Greatest Hits: 30 Years of Rock.

Nada de Mala Hostia!

Posted in Favoritos, Nuevos Valores with tags , , on mayo 4, 2013 by chemisanchez

Echa un ojo a este vídeo:

De esta manera, en el año 2005 los Arctic Monkeys dieron un puñetazo en la mesa y dijeron que sí se podía. Muchos nos quedamos pasmados al comprobar como cuatro chavales de Sheffield aún con acné adolescente  resucitaban una vez más muchas esperanzas perdidas con su genial disco de debut Whatever that people say, blablabla blablabla…

Hace poco leí una entrevista con Loquillo en la que a la pregunta ‘¿Qué falta en el RNR de hoy en día?‘ el maestro contestó ‘Mala hostia‘. Mira tú por donde voy a llevarle la contraria (tiene que ser genial discutir con Loquillo en persona), porque llevo más de una semana dándole vueltas a esa respuesta y creo que mejor que mala hostia lo que falta en realidad es cara dura.

Observa hacia dónde miran los ojos de los Arctic Monkeys en el vídeo anterior: tienen la mirada de los 1.000 metros. Puede que sepan tocar o no sus instrumentos, pero ahí están con su insultante juventud y sin absolutamente nada que perder haciendo bailar a todo el mundo. Suenan exquisitamente imperfectos y desde luego que, a pesar de que en adelante no van a parar de mejorar su técnica, aún no saben que nunca volverán a ser tan cojonudos. Compara.

No te preocupes, que esto no va a ser otra de mis teorías baratas acerca de cómo funciona la historia… Únicamente necesitaba un prólogo para presentarte a nuestros siguientes invitados, y me apetecía ponerte algo de los Monkeys. The Strypes tienen la cara dura, el mojo y la arrogante juventud que ellos tenían hace casi 10 años. ¿Cara dura? La cara dura de subirte a un escenario por si resulta que a la gente le mola eso en lo que tú y tus colegas malgastáis las tardes de los sábados haciendo ruido en un garaje. La cara dura que hace falta para adelantar uno de los pies, usar con dos cojones tu instrumento y convertirte en la estrella del rock que no eres. La cara dura de crear algo cuando ‘todo está inventado’. Farsante!!

Desde Cavan, Irlanda. The Strypes.

Lo bueno es que terminaremos pronto su historia. Se forman en 2011, se patean cientos de  tugurios del Reino Unido y Europa tocando clásicos de R&B, el boca-oreja funciona, Sir Elton John los ficha para su sello, comienzan a grabar un álbum de debut y para ayudar a sobrellevar la espera a los impacientes publican un aperitivo con algunos de esos clásicos y un tema propio: el que acabas de ver un poco más arriba. Vuelta de nuevo a los orígenes, ¿no? Inevitablemente estás pensando en los Kinks. Yo también. ¡¡¡Ya era hora!!!

Tenemos las influencias correctas (como se hacía en los viejos tiempos). Se ha hecho un trabajo de campo bastante importante curtiéndose en los escenarios  antes de sacar a los niños delante de las cámaras (como se hacía en los viejos tiempos). ¿Habrá algún gurú que sabe lo que hace tras ellos? Es muy probable. Pero creo que sea quien sea lo está haciendo pero que muy bien. ¿Se les irá la fuerza como a la gaseosa después de un tiempo? Numerosos precedentes indican que sí, pero oye! Les hemos pillado fresquitos! Aprovechemos!!

Epílogo: a veces ves todo gris, banal, insustancial… De repente algo cambia y todo vuelve a empezar. ¿Recorrer el mismo camino otra vez? Bueno… Puede que sea parecido, pero tengo por seguro que no será igual. Veamos adónde nos lleva esto.

Salud.

Right Place. Wrong Time.

Posted in Favoritos, Mitos del Rock on abril 11, 2013 by chemisanchez

Llevo todo el día escuchando lo nuevo de Bowie (por fin)…

Si frecuentáis este antro de vicio y perversión seréis conocedores de mi devoción por Bowie (ya no es Ziggy, ni el Duque Blanco, ahora es Bowie), así que si después de 10 años de silencio el genio saca disco, lo raro es que yo no haya abierto la boca hasta ahora.

En 2004 yo me pudiera haber ido al más allá tranquilo habiéndole visto en directo en los conciertos del Xacobeo, pero no pudo ser. David tuvo un altercado en un concierto -una botella se rompió cerca de él y un cristalito aterrizó en su ojo-, a lo que sólo días después se sumó una angina de pecho (mode) -por empezar con los conciertos demasiado implicado- que le obligó a cancelar el resto de la gira. Tras ello sólo ha habido rumores de su retirada definitiva de la música en pos de su actual pasión, la pintura. ¿Era el fin de uno de los mejores? No. La cabra tira al monte y desde hace ya varios años el tío Jones tenía ciertos acordes en su cabeza, y tras una elaborada labor de estudio han visto la luz en su reciente ‘The Next Day’.

¿Es buen disco? Por supuesto! Por ahí he leído que frente al amago de los dos anteriores Heathen (2002) y Reality (2003) éste recupera la esencia del mejor Bowie… A mí esos dos discos me apasionan. Me parecen mucho más de Bowie que éste, pero creo que ahora estás esperando mi opinión, así que si tengo que decirte algo de este disco lo diré así: Es un disco que has de escuchar.

No sé si has captado la sutil diferencia entre ‘es un disco que has de tener’ y ‘es un disco que has de escuchar’ (eso ya es). ¿Es bueno? Por supuesto! Si hubiera estado firmado por los Arcade Fire este disco ganaría un par de Brit Awards en la próxima edición, pero el listón ha bajado un poco durante los últimos años así que si la firma es de Bowie se espera un poco más.

Me refiero a ese factor sorpresa del que sólo Bowie es capaz. Siendo el mejor disco que he escuchado en mucho tiempo se me queda algo corto desde el punto de vista de alguien que escucha a Bowie por primera vez. Me explico: elige una canción. No puedes. Todas son geniales pero ninguna da en el clavo y te levanta del asiento como cualquiera de Ziggy, el Heores (la portada es un Heores censurado), Let’s Dance… Puede que esté siendo injusto, pero en mi defensa alegaré que estoy tratando de ser veraz.

Escucha y mira ésto.

Una joya, ¿A que sí? Lo que no quiero es que te lleves la impresión de que estoy poniendo este disco a parir, porque muy pocos discos tienen el honor de ser calificados como ‘para escuchar de principio a fin’. No hay más en youtube así que ahora es cosa tuya, pero insisto: Dale caña a Bowie. Cualquiera de estos carcamales de más de 60 años todavía cuenta con más RNR en sus venas que cualquier veinteañero acomodado. ¿Qué os pasa, chavales? ¿Tienen que venir estos dinosaurios a enseñaros cómo hacer música y marcar pose?

Genial. Soberbio. Magnánimo. Catorce canciones estupendas y de una calidad tremendas. Pero para conseguir esa quinta estrella haría falta que este disco fuera recordado dentro de al menos diez años, y créeme que no será así. Tristemente.

Salud