Lo que no te mata…

Dicen que a los modernos ahora lo que les mola es el folk. Dylan, los Byrds, Donovan y Crosby y Stills y Nash y Young y el Copón. La frase fue pronunciada el viernes pasado entre cerveza y cerveza durante un concierto de los vigueses Niño y Pistola (recomendables), y parece ser que efectivamente por ahí van los tiros. Lo indie va evolucionando hacia lo folk, y estas bandas corales de instrumentos acústicos inevitablemente camina hacia la figura del cantautor atormentado, solitario y feo, que armado con una guitarra y en ocasiones con una armónica, no necesita de una melodiosa voz que adorne más de la cuenta unas letras que se bastan por sí solas.

Una vez más, vuelta a lo elemental. Sí. Pero si vas a empezar a buscar de estos por España ya te puedes hacer con un pico, una pala y un par de linternas, porque aquí ya sabes que ese rollo es algo más… minoritario. Ahora es cuando tú me hablas de Pablo Alborán, Russian Red, etc… No les quito mérito. Que alguien como Pablo Alborán sea número 1 tras habérselo currado en plan amateur saliendo de la nada es algo que me anima, pero el chaval que ha hecho algo parecido en las siempre productivas islas británicas me mola aún más.

¿Qué les darán de comer en Reino Unido? Yo estuve allí por segunda vez esta Semana Santa, y aún me pregunto cómo ese pequeño país de clima gélido, carreteras precarias, comida hervida, cerveza tibia, copas escasas y mujeres extrañas puede darnos vueltas en tantos aspectos, y por supuesto en el musical.

¿Qué hace un chaval de apenas 19 años jugando a ser una mezcla de gente como Dylan y Cash? Escuchando ese Trouble Town (su primer single), uno puede pensar que eso mismo lo tenemos aquí con Arizona Baby, pero es que en el resto de su primer disco -publicado en 2012 cuando sólo tenía 18 añitos- el niñato, guitarra en mano y cigarro en boca da una vuelta a todos los subgéneros de este estilo, aliñando cada canción con unas letras impresionantemente profundas a la par que inocentes y unas melodías sencillas pero a la vez dignas de los mejores, alternando acústica y eléctrica sin problema, con banda acompañante o no. Atención a esta primera frase: I drink to remember, I smoke to forget. Sublime.

Ná, un niñato al que le ha sonado la flauta. Un buen primer disco (homónimo) con 14 canciones que no llegan a 40 minutos que ha arrasado en las islas. Seguro que a las primeras de cambio se vuelve un coñazo y se acabó lo que se daba… Pues resulta que con apenas un año de diferencia va el tío y ya nos tiene preparado un segundo álbum: Shangri La (18 de noviembre). Otras doce canciones que van a ser fundamentales para ver si la carrera musical de este chaval insultantemente joven de Nottingham acaba de empezar o está a punto de terminar. Echemos un ojo al tema que lo presenta.

Uhm… Interesante. Ahora coges y tocas el palo de los Monkeys cuando eran Arctic, tienes la suerte de que te produzca ni más ni menos que uno de los mejores como lo es Rick Rubin, grabas en Malibú, te rodeas de tres grandes músicos… ¿Qué narices hace Pete Thomas tocando la batería para ti? (Segundo single, por cierto)

En España no nos enteramos. Y no creo que nos enteremos durante un tiempo. Por ahí están surgiendo figuras interesantísimas, pero aquí nos enteramos cuatro y no hacemos la fuerza suficiente. El nuevo artista más interesante de los últimos años está de gira por Europa y por aquí desde luego que no pasa. ¿Para qué? Pues que nos lo cuenten por ahí y si no al youtube. Suerte y adelante, Jake.

Ahora en serio, chaval… Vas muy bien. Así que no la cagues.

Salud.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: