El discreto encanto de la Burguesía. Jack White en La Riviera (1/9/2012)

Si te da o te dio por leer el post (la entrada) anterior, en él menciono mi apatía a la hora de ir a ver este otoño a Muse o los Black Keys. Pues bien. Me dejé en el tintero a la otra gran estrella que teníamos pendiente, y que ha abierto esta noche la temporada post-estival en La Riviera: el Señor Jack White.

Pica, mira! Lo suficiente para interrumpir unas vacaciones y venir desde el más allá a ver a uno de los considerados por todos como el referente musical más joven (37 tacos) de la actualidad. ¿Merecerá la pena? ¿Es tan grande como para compartir plano con Page y Evans (Edge) en el imprescindible documental It Might Get Loud? ¿Hay vida tras los White Stripes? Veamos…

Tanto las camisetas de todas las tallas que se ofrecen a la puerta como los adornos del escenario muestran tres líneas verticales blancas, es decir, white stripes, y pese a que soy de la opinión de que este tipo viene a vendernos su disco debut en solitario Blunderbuss (2012) y va a pasar de su repertorio antiguo, algunas canciones de los Stripes sonarán después a la vera del Manzanares. ¿Merecerá realmente la pena el dinero invertido? ¿Es este paliducho el artista que se nos vende?

21:50h. 20 minutos de retraso amenizados por música con más de medio siglo de antigüedad que nunca está de más. Una señorita nos aconseja ‘Creemos que este concierto lo veréis mejor con vuestros ojos que a través de las pantallitas de vuestros gadgets’. Gracias. Creía que era el único que lo pensaba. Ya tenemos la red para disfrutar en nuestras casas, pero esto es un directo; algo que has de sentir sin filtros. Cuanta razón! Lo que ha venido después merece un cambio de título.

El Discreto Encanto de la Aristocracia

Porque burgués es clase media y estamos hablando de clase alta de verdad. Porque las tres franjas verticales son de Jack White III. Porque el azul que busca la iluminación de la sala es el color de la sangre que corre por las venas de Jack, cuya palidez es la de aquellos reyes que con unas venas marcadas originaron el término sangre azul. Qué animal! Qué conciertazo! Qué grande!

¿Qué puedes esperar cuando ves que los pipas van con traje y sombrero? Pues a ver cómo es la banda… Nada! Cuatro mataos! Yo esperando que trajera a su banda completamente femenina (The Peacocks) y el tío se trae a la otra: Los Buzzardos. Sólo tíos! Sale Jack con chaleco negro y camisa haciendo juego con su Grestch azul. Tengo lagunas. ¿Ha tocado esta? ¿Era eso que ha sonado el Love Interruption a lo bonzo? ¿De veras está metiendo entre medias cosas de los Racounteurs y los Stripes?

Cómo te lo explico… ¿Sabes cuándo te dicen ‘ponte en lo peor’? Pues ponte en lo mejor. Ponte en la piel de alguien que acaba de disfrutar con el mejor repertorio del referente musical más importante de la década pasada. En la piel de alguien que acaba de disfrutar de un artista que ha definido un sonido propio sin corromper el blues más añejo. En la piel de alguien que acaba de deleitarse con las canciones de los Stripes vestidas con un espectacular acompañamiento que antes se limitaba a la batería de 1º de EGB de Meg White. Dominic Davis al bajo (y contrabajo), Fats Kiplin al violín y el pedal steel guitar, Ikey Owens al piano y Cory Younts a la mandolina, la armónica, los coros y lo que le pongan por delante… Pero por encima de todos ellos sobresale él, y por eso se pone al lado de Jack: Daru Jones a la batería.

Jamás he visto a nadie pegarle así de fuerte a unos platos! Madre mía! Mientras, Jack se mueve por todo el escenario. Cada solo de guitarra es simplemente alucinante. Los temas del disco nuevo suenan igualmente auténticos pero mucho más movidos con la Grestch, y cuando el tío saca la guitarra de su abuelo y creemos que la cosa se relaja ¡ZAS! Hotel Yorba en toda la boca! Eso ilustra todo el concierto.

Ni una pausa. Ninguna concesión. Ningún motivo para cruzarse una Riviera llena hasta la bandera para salir a echar un cigarro. En menos de una hora Jack ha merecido un dinero bien pagado. No te lo puedo justificar con hechos porque este tío es de los que me gustan porque transmite sensaciones. La cosa no va a quedar ahí por si alguien protesta y en la siguiente media hora el tío va a seguir dando caña hasta el momento que me llevo temiendo todo el día: saca la Kay Hollowbody y eso significa que la va a tocar. De himno alternativo a canción de verbena de pueblo/celebración de Eurocopa… Pero sí. suena Seven Nation Army y pasa como con Highway To Hell: te vuelves loco y punto.

Sin palabras. Para no perdérselo. Imprescindible y punto. El mejor concierto del año (para mí).

Nada que ver con lo de esta noche, pero aquí va una muestra. Salud!!

[youtube http://youtu.be/FB_MkOQiheI]

A María. Eres la mejor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: