Crisis de Personalidad

Volvamos a Iggy.

Me he dado cuenta de que el post de la Iguana se quedó bastante corto. Muy, pero que muy corto. El hecho es que desde entonces he ampliado mucha información acerca del tema. Me jode acabar un libro cuando es tan bueno. ‘Por Favor, Mátame. La Historia Oral del Punk’, de Legs McNeil y Gillian McCain.

No te pienso contar el libro de pe a pa. De primeras te lo recomiendo encarecidamente, entre otras muchas razones porque no es una biografía, ni una investigación periodística. La clave de este libro es que se trata de una compilación (ordenada excelentemente) de declaraciones de los implicados, capaz de desmitificar a tus mitos y de paso crear unos nuevos. Pero sobre todo te encontrarás droga, mucha droga.

Todo empieza en la Gran Manzana a mediados de los 60. En pleno movimiento hippie la Factory de NY era eso: una fábrica. De freaks. Tipos raros de verdad entre los que siempre había alguno al que las drogas le sentaban peor y hacía alguna jaimitada. El frikismo del propio Warhol, la guapísima Nico y el aprendiz de rockero e inteligentísimo Lou Reed. Pero no te engañes, la aportación de la Velvet Underground fue más bien ésto.

Que el tío Lou le cantara a la Heroína (claro que se chutó, pero nunca fue un yonki de verdad), que si el ‘lado salvaje’, que si Waiting For My Man’… Lo que la Velvet trajo a la música fue una actitud de negativismo. Tíos de negro en plena moda floral. Un ‘no todo es tan bonito, y menos en NY’.

Algo después Los Stooges y MC5 aparecieron casi a la par en Detroit. Son curiosas las descripciones de un joven Iggy todavía normalito. A Iggy se le juntaron los escenarios y las drogas y empezó el espectáculo. Iggy es inmortal. No creo que nadie en este mundo haya podido meterse más droga (de todo tipo y de todas las calidades posibles) que él. N-A-D-I-E. Pero el tío continúa en pie. Jim Morrison: ¡una nena!

Escucha un disco de los Stooges de aquella época y comprobarás que son una caspa total. Ellos no querían sonar bien, solo sonar a toda ostia. Los conciertos de los Stooges podían durar 15 minutos, bien por intensidad, por la irrupción de la poli o por indisposición del vocalista (la mayoría de las veces), pero cualquier puto afortunado que estuviera allí te diría que es una de las mejores experiencias de su vida.

Después de los bolos se iban de fiesta: drogas a tutiplén, tías colgadas de Iggy, los Asheton pillando las sobras de Iggy (que a veces no se le levantaba) y Jim Morrison en alguna otra parte con alguna fea. La frase es ‘Jim Morrison era un actor, a Iggy le salía solo. Es innato’.

Antes de esta actuación televisiva es probable que los Stooges se hubieran metido pal cuerpo… Déjalo! Quiero que acabes de leer este post hoy. Rara era la vez que Iggy no vomitaba en un concierto. A veces llegaba detrás del amplificador y a veces no. Se revolcaba en un suelo lleno de cristales rotos (en el vídeo apreciarás una gran cicatriz en su pecho)… Un puto caos. Pero a todo el mundo le molaba. Iggy siempre acababa el concierto como fuera y gente entendida tenía a los Stooges como sus favoritos. El cénit para ellos en cuanto a ésto es que el mismo Miles Davis era un fan reconocido, y un día limpiaron un espejo en el camerino entre todos junto al gran trompetista. Hum…

Tras esta visita a Detroit el libro de lleva de vuelta a Nueva York. Patti Smith, Ramones, Dictators, Television, Dead Boys, grupies famosas como Bebe Buell (madre de Liv Tyler) o Nancy Spungen, pero sobre todo… A los New York Dolls. Ellos fueron los responsables de que existiera eso llamado ‘punk’ (un fanzine es el origen) ya cuando los Pistols estaban aún en el cole. De hecho Malcolm Mclaren fue el último mánager de los Dolls antes de su separación.

David Johansen (voz), Jerry Nolan (bataca) y sobre todo Johnny Thunders dejan a gente como Sid Vicious a la altura de dóciles criaturas. Sólo has de fijarte en Johnny Thunders y compararlo con cualquier grupo de rock posterior (Motley, Poison, Guns…). Lo de los Ramones sólo fue una prolongación de los Dolls, bastante más elaborada, y lo de los Pistols una copia descarada. Blondie no se estancó en el charco de vómito de después y salió adelante, perdiendo parte de su concepción original pero adaptándose a los nuevos tiempos.

Historias del CBGB y del Max’s Kansas City, drogas, sangre, muerte, groupies de 14 años, desintoxicaciones, prostitución (tú ídolo ganaba así pasta para pillar), alcohol, heroína… ¡Mucha heroína! Pero eran unos críos.

Un gran libro.

Una curiosidad: en el post de Iggy averiguamos por qué a James Ostenberger le llaman Iggy (de Iguana). En uno de los primeros conciertos Iggy se disfrazó de hombre espacial y para ello tuvo la feliz idea de afeitarse las cejas. Se parecía a un conocido de los Stooges sin cejas por una enfermedad. Su apellido era Pop.

Salud.

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