En el 4º minuto.

Resulta curioso que precisamente estuviera preparando un post de Lynyrd Skynyrd cuando mi amigo Pedro me sugirió este tema para un post, porque precisamente son Lynyrd Skynyrd los autores del mayor exponente de lo que hoy nos ocupa. Canciones a partir del cuarto minuto.

A mi me costó encontrar el Freebird. Me costó bastante, porque lo que yo buscaba era un ritmo muy animado con unos solos de guitarra espectaculares. Y cuando ponía Free Bird escuchaba una balada muy alejada de lo que andaba yo detrás. ¿Qué canción será la que estoy buscando, tío? Joder, la que suena cuando la tía que putea a Forrest Gump durante toda la peli está a punto de tirarse por el balcón. (Que lo hubiera hecho habría sido lo mejor para el pobre Forrest.)

Así fue hasta que la escuché en una emisora de radio (no te mentiré) de un videojuego. Una emisora de rock en la que Axl Rose presentaba las canciones fue la primera en la que escuché el Free Bird de cabo a rabo, así que lo conseguí: Gotcha!

Os seré sincero: la primera parte de la canción me parece un coñazo. Un coñazo soberano. Pero entonces llegas a 4:40 y recibes una bofetada en toda la boca. Toma! Era esto lo que querías, ¿no? Y entonces fue cuando entendí los cuatro primeros minutos.

A partir de ese momento se me hace imposible no escuchar la canción entera. Si quieres llegar a la gozada final tienes que tragarte los primeros minutos lentos, porque así la recompensa es mucho mayor. Usas esos primeros minutos para preparar tu mente, calentarla, pensar “suéltalo de una vez, joder!!”.

Te reto a encontrar a una sola persona que sea incapaz de estremecerse escuchando esta canción.

Ahora empieza el juego. Freebird no es la única. Piensa en las grandes canciones de la historia del rock que realmente empiezan alrededor del minuto cuatro.

Correcto: esta última oración no está bien redactada. Me refiero a que vamos a pensar en las canciones que escuchamos deseando que lleguen a ese cambio brutal que tanto nos mola y que cambian por completo la canción.

Para no caer en el error os pongo mis correspondientes ejemplos: Hotel California y Comfortably Numb no me valdrían. Son dos himnos de la música que no entrarían en esta clasificación porque lo que esperamos en ellas es únicamente el (espectacular) solo de guitarra. Lo que buscamos aquí es el cénit, el orgasmo musical que no te esperabas escuchando cómo empezaba la canción.

Lo que me pasó a mi con Freebird, vamos! Que en la primera escucha pasaste de canción antes de la parte buena.

November Rain de Guns N’ Roses, por ejemplo. Hasta que se suelta el pelo el Slash pasa un rato bueno. El ritmo de piano cambia de balada a rock n’ roll y ya está liá. Ese cambio es lo que la hace tan grande. No el solo, ni el piano, sino el cambio de ritmo. GNR que yo recuerde tiene también el Paradise City, que escuchas también con el ¡suéltalo ya! en tu cabeza.

Estos son cambios de ZASCA!! Te sorprenden. Te pillan en bragas.

Hallowed By The Name de Iron Maiden, Dazed And Confused de Led Zeppelin, Black Sabbath de Black Sabbath, Colossal de Wolfmother…

Hay otras en la que el cambio no es tal. Lo que hace por ejemplo AC/DC es componer un trallazo y tocarlo con el freno de mano puesto durante unos minutos. Supongo que se te vendrá a la cabeza For Those About To Rock, pero yo te voy a recordar la genial Ain’t No Fun (Waiting Round To Be A Millionaire) del Dirty Deeds Done Dirt Cheap.

Aquí y en For Those… lo que se hace es tocar lo mismo pero acelerado, una forma diferente de provocarnos el mismo efecto.

Pero luego tenemos un tercer tipo, que es el cambio avisado. Te lo vengo diciendo…

Bohemian Rhapsody pasa por el Galileo, Magnífico y demás antes del cambio total. Una especie de transición que no es que te haga pensar que un súper-cambio se está gestando, sino que te prepara para ello. Ok, Bohemian empieza antes del minuto 4, pero ilustra el tema. Aquí entraría Stairway, por ejemplo.

Y si hablamos de transiciones, canciones a partir del minuto 4 y cambios de ritmo hablamos de Metallica. One, Orion, Unforgiven III, Sanitarium, Fade To Black… Mira que me moló a mi escuchar la de The Day That Never Comes. Más de lo mismo, más de lo mismo, más de lo mismo… (4:25) Espera? Bueno, bien. Espera? Hum… (5:23) Dale. DALE! Sí, SI! SEEEEEE!!!!!!

Canciones a partir del minuto cuatro que nos ponen los vellos de picos pardos. Como siempre vedadas única y exclusivamente al campo del RNR. Como siempre el rock como género definitivo de música.

Bueno, yo lo dejo ahí. Seguro que me he olvidado de la canción que se te ha venido a la mente cuando te he propuesto este ejercicio, y estaré gustoso de que me la recuerdes.

Salud.

Gracias de nuevo por la idea, Pedro.

Anuncios

3 comentarios to “En el 4º minuto.”

  1. Cojonudo el post, los videos y el tema.
    Hay muchas canciones a las que las pasa esto y muchas veces son las que más molan, estas esperando ese jodido cambio para dar un bote.
    Muy bueno, sigue así brother in rock.

  2. Como siempre un placer Chemita.
    DYC on the rocks cuando nos volvamos a ver de picos pardos

  3. […] su función y tu memoria funciona como es debido recordarás que hace bastantes meses dedicamos un post a esas canciones que se mantienen latentes durante alrededor de cuatro minutos para estallar […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: