AC/DC en Sevilla

Lo de AC/DC uno ya no sabe cómo calificarlo. Se acaban los adjetivos. En mi caso, el de Sevilla ha sido el quinto concierto al que he asistido, el tercero de la gira Black Ice.

Empecemos desde el principio. La noche del viernes, Sevilla ya respiraba Rock & Roll. Como dice O’Funk’Illo allí estuvimos, “calentando motores en la Alameda”. El sábado la ciudad ya estaba tomada por las camisetas negras, dejando en un segundo plano el desfile del orgullo gay, que también se celebraba. Curiosa coincidencia…

18:30h: Afueras del Estadio Olímpico de la Cartuja. Pese a que los Perros del Boogie empiezan su show a las 20:45h vamos para dentro, que no queremos sorpresas de última hora. Lo de siempre: 10 pavos por un litro de birra. Uno ya está más que resignado.

Los Perros del Boogie salen puntuales a escena. El grupo valenciano, con sólo un disco en el mercado se ve con el papelón de telonear a sus ídolos ante 60.000 rockeros. Cumplen. A mi me gustan los Perros. Pero ya se sabe que los australianos son quizás el grupo más difícil de telonear. Los que pagan la entrada van a verlos a ellos. Punto.

La propuesta de los Perros es rock canalla, y sacan su concierto adelante con clase y con música. Debe de ser jodido pasar de tocar de salas pequeñas a un gran estadio, pero como digo la música agrada al respetable, que menea la pierna mientras se va hidratando. Este será un grupo para tener en cuenta desde ya. “Con Desprecio y Entrega” es un buen disco. Apuntadlo.

Fueron 45 minutos de concierto que sirvieron para hacer la espera bastante más amena.

Después, a las 22:15h (con un pequeño retraso) comienza el vídeo que ha abierto cada concierto desde hace año y medio, y que precede al Rock&Roll Train. Black Ice World Tour 2008, 2009, 2010!!! No te puedo contar el mismo concierto una y otra vez. AC/DC dió el mismo show que hace aproximadamente un año en Montjuic. Mismo escenario, mismo globo de Rosie, misma locomotora… Con respecto al setlist, agradecer la inclusión de High Voltage, que echamos mucho de menos el año pasado, en detrimento de Anything Goes. Quizás la única que desentonó algo fue el Black Ice.

Pelos bien largos!!

Digno de destacar de lo que sucedió en Sevilla fue lo mismo que vi en el Palacio de los Deportes y en Barna el año pasado. El trance de Let There Be Rock, que  en mi caso cada vez me acerca más a lo que llaman Nirvana. Los tres golpes en la caja de la batería dieron paso a… joder, quince? veinte? treinta minutos? No lo sé, la verdad. Ni apunté los temas ni los detalles. Pero ese riff martilleante es el que ha definido a AC/DC siempre. Una cosa es que los Zeppelin hagan un Dazed and Confused de media hora, con 5-10 minutos de ‘solo de arco’ de Page, o que los Rare Earth hagan un espectacular Get Ready de 20 minutos.

Otra cosa es que AC/DC tocó el Let There Be Rock tal y como suena en el disco durante los 6 primeros minutos, pero trasca! Angus cruza la pasarela de 50 metros (despacito)  haciendo un solo de guitarra sobre el ritmo sota-caballo-rey del tema bandera. Otros temas te hacen agarrarte al de al lado y saltar al ritmo de la batería, pero esto te hace cerrar los ojos y sentir como el rock te entra por los poros. Angus llega a la plataforma y dedica unos minutos a cada sector del público: este para vosotros, este para vosotros, este para vosotros, y este para todos. Tres focos no le pierden de vista y cada sacudida de cabeza permite visualizar el esfuerzo de un tío de 55 años que da todo en cada show.

Y sigue, y sigue… Y vuelve al escenario para subirse por detrás de la batería y hacer el típico solo, esta vez sin acompañamiento de la banda, sino del público.

Es la vez que he visto al público más coordinado con el señor Young. De verdad. Sólo se llevó la mano a la oreja un par de veces, porque se dio cuenta de que no hacía falta pedir más a un público que también lo estaba dando todo.

Luego ya sabéis, Highway to Hell, For Those About To Rock y las salvas de cañonazos.

Si en lugar de Bilbo hoy AC/DC tocara en Madrid, pagaría por verlos de nuevo. Y sé de sobra que van a hacer lo mismo que hicieron en Sevilla el sábado. Eso es seguro. Pero eso es lo bueno de AC/DC, que son un valor seguro. No fallan.

Les vi en las Ventas por primera vez en 1996 y ya entonces había dudas de que pudieran mantener el ritmo de Live in Donington. 15 años después cierran una de la giras más largas que se recuerdan (nov 08/jul 10) en Bilbo. Sería lógico que esta pedazo de gira hubiera servido de despedida. Llevo escuchando eso desde el 96.

Si después del concierto de San Mamés, los Young dicen que se van para no volver, no sentiré pena ninguna, pues me han dado mucho más de lo que jamás pude imaginar (bueno, un poquito de pena, pero no mucha).

Salud!

2 comentarios to “AC/DC en Sevilla”

  1. Vic Nieva Says:

    Chemi te odio. Por que tu has ido a ver a AC DC seis veces y sigo moridito del asco sin poder verlos. No es justo! Ya te pillare, ya

  2. Que no sentirías pena????, no me lo creo. He visto conciertos grades y muy grandes, pero como los de ACDC ninguno (x desgracia solo es mi segundo), pero coincido contigo, en mi vida se me habían puesto los pelos tan de punta como en el solo de guitarra de Angus.

    Fue “El momento”, ese momento en el que cierras los ojos, y aunque estás rodeado de gente ocupando tu espacio vital, te parece estar solo en mundo, ese momento (no menos de media hora) que se pasa demasiado rápido, ese momento en el que te gustaría pasar toda tu vida.

    Salud y Rock’n’roll

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