De Madrid al Garaje…

El pasado sábado asistimos al concierto que Garaje Jack dio en la Sala Caracol de Madrid. El motivo era anticipar algunos temas de su nuevo disco, “Todo Eran Canciones”, que si Dios quiere y la crisis lo permite verá la luz en otoño. Pero los de Madrid también decidieron convertir el evento en una muestra de apoyo incondicional a los locutores que han vuelto a meter el rock por vena a más de un@ desde Rock&Gol; Rafa Escalada (el Oldie) e Iván Guillén (el Youngie).

El caso es que parece que ambos han sido ‘víctimas’ de algún ‘iluminado musical’, y desde unas semanas han pasado de hacer una radio ‘romántica’ y desenfadada a ser partícipes de una radio-fórmula que tiende hacia el rock.

A pesar de su juventud, Iván Guillén es (para mi) un visionario, y decidió apostar por una radio participativa, en la que los locutores compartían con sus oyentes canciones y conocimientos de una manera que ambos lados del dial salían ganando. Sin frecuencia de emisión en ciudades como Madrid y Barcelona han sido capaces de aumentar su audiencia, y ganarse una legión de fans en internet, superando en estos canales a cadenas con muchos más medios. Parece que no fue suficiente.

Estos cambios a los que fueron somentidos dejan como balance a Rafa Escalada presentando las canciones de una lista dada (con un pequeño margen de improvisación) y a Iván Guillén fuera de antena. Yo escucho a Escalada desde los 90, porque me encanta que alguien sea capaz de alternar todos los tipos de música, y pasar de Zeppelin a Luz Casal, de Kinks a Nirvana, o de Aretha a Rosendo. Esa variedad es la que nos mola y sorprende. Y de esa carencia de prejuicios, que le permite pinchar a Ramoncín o a Los Canarios, es de la que debemos aprender. Rafa lo expresa así: ¿Por qué no voy a pinchar a Teddy Bautista? Será lo que sea como persona, pero a mí me flipa la música que hizo con Los Canarios y produciendo a gente como Leño, por ejemplo…

El Youngie, aparte de haber demostrado que es un pincha cojonudo, bien desde el estudio de Rock&Gol, o en sus sesiones en directo en sitios como la Sala Live, también es un animal rockero. Es un tío que no para de jugársela, apostando por artistas defenestrados para el rock como Bunbury (¡que ciego estaba yo con Bunbury!!) o Pereza, descubriendo a nuevos artistas españoles como Le Punk o los Perros del Boogie. El es quien ha descubierto a muchos a gente como Eli Paperboy Reed o Bonamassa. El ha hecho que Steve Van Zandt emita su programa semanal para España desde Rock&Gol. Ha conseguido ser el único en entrevistar a Jerry Lee Lewis el pasado año.

Los Garaje Jack decidieron por tanto transformar su bolo en una especie de homenaje a los dos, y también organizaron una recogida de firmas para que no se cometa esta injusticia. Todos tenemos la misma opinión al respecto: ellos nos dieron el regalo de una emisora rockera, y nosotros no podíamos quedarnos con los brazos cruzados: Se merecían este apoyo.

El concierto en sí fue genial. Los Garaje tienen ese germen que nos hace menear las caderas con su música. Laura se convierte en una auténtica pantera en el escenario, retorciéndose al compás de los acordes y dejando a todos boquiabiertos con su pedazo de voz. (Batallita: la vi por primera vez en la Siroco hará unos diez años. Era un concierto-homenaje a Zeppelin y ella salió con la Vaca Azul a cantar el Since I’ve Been Loving You. Nos dejó acojonados con su voz, así que apuntamos su nombre).

Yo tenía una disyuntiva de la ostia el sábado, porque a la misma hora tocaba en Segovia ¡¡¡el gran Bill Wyman!!! Putada. Como soy un simple humano me tuve que decidir, y no sé si acerté, pero quedarme en los Madriles me sirvió para conocer a gente estupenda que comparten el corazón rockero conmigo: Carmen, Sara, Max, Fer, Sandra, Marisa, Rosana, María, Jose… Perdón si me dejo a alguien, mi excusa es el Jack Daniels.

Me sirvió también para honrar a esos dos locutores, y salir de fiesta con ellos como si fuéramos colegas de toda la vida.

Y de postre compartir farra con los Garaje Jack en tugurios con un encanto especial, de éstos que no tienen ni siquiera cartel de bar. El primero en Vallecas, con una terraza inmensa. Sin música, sólo conversación. La historia de sus paredes ya la querrían otros con más nombre aquí en Madrid.

Cerramos después en Lavapiés. A ese antro no se le puede llamar “bar”, pero había humo y cerveza, así que… Allí sacaron unas guitarras que el Youngie y yo rápido cedimos a los Garaje. Oscar y Laura rápido calentaron el ambiente: ¡¡¡nos dieron otro puto concierto, joder!!! Impresiona ver a Laura en acción tan cerca. A veces salta como un resorte, como si las notas atravesaran su cuerpo como descargas de electricidad! A ninguno se nos ocurrió acompañar, sonaban perfectos en acústico, y ya estaban al quite las chicas de los músicos, que sabían hacer los coros de verdad. Un gusto para los oídos.

Después un par de artistas anónimos tomaron el relevo y ya cantamos todos: Sunny Afternoon – Kinks, Something – Beatles… Hacía mucho que no miraba mi reloj en toda la noche. Con el amanecer nos replegamos. Guardar noche como…: ¿Sobreescribir archivo? Desde luego que sí.

Dedicado a todos los que disfrutaron esa noche como yo lo hice.

Salud!

4 comentarios to “De Madrid al Garaje…”

  1. Gracias Chemi, fué una noche genial!

  2. Asierddd Says:

    Vaya, tuvo que estar bien, Chemo. Respecto al concierto de Bill Wyman, me han contado que debió estár de traca…

  3. Gracias Chemi, fue una noche …. Creo que jamás se nos olvidará a ninguno.

  4. Gracias Chemi, vaya noche, noche inolvidable en muchos sentidos para todos los que estuvimos allí.

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